(BUENOS AIRES).- “Llevamos 12 años juntos. Creo que lo más importante que tenemos con Nico es, que nos une el amor y la admiración por el otro”, se sinceró Carolina Calvagni, la esposa de Nicolás Tagliafico, durante una entrevista en pleno Mundial 2026. La influencer y empresaria repasó la historia de amor que empezó hace más de una década con un mensaje en Facebook y que hoy se consolida entre mudanzas, proyectos personales y el apoyo incondicional a la Selección Argentina.
La pareja se conoció en 2014 a través de las redes sociales y formalizó su relación con el tiempo. Nicolás Tagliafico le propuso casamiento durante un viaje a las Maldivas, justo después de que la Selección conquistara la Copa América 2021. El matrimonio civil se concretó en diciembre de ese mismo año, y la gran fiesta con familiares y amigos llegó tras la obtención de la Copa del Mundo en Qatar 2022, celebrada en Exaltación de la Cruz.
El primer gran desafío juntos fue la carrera europea del defensor. Calvagni dejó su vida en la Argentina para acompañar a Nicolás Tagliafico a Ámsterdam y allí sintió el peso del desarraigo. “Estando en una ciudad nueva uno se toma el tiempo de recorrer, pero también significó el primer desapego de mi familia porque dejé todo, el club donde entrenaba y jugaba, para acompañarlo por decisión propia”, recordó. La rutina se volvió cuesta arriba: “Allá no había luz, hacía frío… y yo lo único que hacía era esperar a Nico para tomar unos mates. Todos los días eran lo mismo. Se volvió muy monótono. Yo no podía más”.
Esa etapa derivó en una crisis que Calvagni enfrentó con ayuda profesional. “Me sentía vacía, no tenía un propósito”, reconoció. “Mi psicóloga me salvó la vida porque estaba medio depresiva, muy triste. Me ayudó a estructurar mi vida y conseguir un propósito”. La exjugadora de hockey también apuntó contra los estereotipos que recaen sobre las parejas de los futbolistas: “La gente piensa: ‘Bueno, tenés plata y vivís de compras o de viaje’. Pero la realidad no es así. La vida es otra cosa”.
Fue en ese contexto que nació su marca de indumentaria deportiva, Calvagni, un proyecto que se convirtió en su cable a tierra. “Necesitaba hacer algo por mi salud mental. Porque nosotras, las esposas de los futbolistas, pasamos mucho tiempo solas aunque estemos acompañando. Yo necesitaba trabajar en algo, poner mi cabeza a funcionar. Necesitaba un objetivo”, explicó. La combinación de entrenamiento y moda dio forma a una firma que ella define como funcional para la mujer en movimiento.
Nicolás Tagliafico se transformó en un apoyo central para el crecimiento del emprendimiento. “Nico es un pilar fundamental y un soporte imprescindible en lo que estoy haciendo”, aseguró Calvagni, quien destacó que el jugador la respalda en cada paso. La pareja reside actualmente en Francia, aunque con la misma intensidad con la que ella sigue los partidos del Mundial: “Me está pasando que siento mucho más emoción en los partidos; más que en Qatar…”.
A partir de ahora, Carolina Calvagni también celebra que su emprendimiento regresa al mercado de los Estados Unidos luego de un año de pausa, con la apertura de un nuevo depósito en Miami que beneficiará su distribución en toda Latinoamérica.
