(BUENOS AIRES).- “Lo que recuerdo es que sí, que seguramente le puse muchas caras de culo, pero porque arruinaba los chistes, se metía, cambiaba los remates”, confesó Evelyn Botto al hablar por primera vez tras los dardos de Ronnie Arias contra el equipo de Perros de la calle. La locutora rompió el silencio este miércoles en Sálvese quien pueda (América TV) y desmenuzó los cortocircuitos de aquella convivencia radial.
El conflicto salió a la luz días atrás, cuando Arias dijo en Bondi Live que su paso por el ciclo de Andy Kusnetzoff había sido “para el orto” y acusó al conductor de haberle marcado “vos no hablés que no sos periodista”. El periodista también imitó los gestos de fastidio que Evelyn Botto le hacía al aire. La respuesta de ella llegó con respeto hacia su excompañero, pero sin disimular el malestar que le generó aquella etapa.
“Yo trabajé con él, tengo la sensación de que ninguno de los dos la pasó bien, me parece que tiene que ver con que estábamos en dos timings diferentes”, explicó Evelyn Botto. La locutora recordó que entró al programa dos años antes y que la llegada de Ronnie, en reemplazo de Lizy, fue difícil: “Yo había entrado al programa hace dos años, justo se va Lizy, entra él, y es difícil entrar a un grupo nuevo, entonces se sintió en el timing, tenía otro humor”.
Lejos de negar los gestos de desaprobación, Evelyn Botto los admitió sin vueltas y los atribuyó a un choque de estilos. “Tengo recuerdos de que él me diga: ‘Decilo más lento’ y es como ‘No, para que el chiste funcione tiene que ir rápido’”, graficó. Esa diferencia de velocidad, dijo, era “una cuestión de piel al aire” y remató: “Seguramente le puse una cara de ojete, pero porque es mi forma de reaccionar, eso es muy visceral, y cuando no me gusta una cosa… también le he dicho ‘Che, Ronnie, estás haciendo esto que no me gusta’”.
Según el relato de Evelyn Botto, Ronnie no recibía bien esas marcadas. “Recuerdo que él me haya respondido: ‘Bueno, loca, vos no me vas a decir cómo yo tengo que hacer las cosas, porque yo hago el radio hace mucho tiempo’, y lo entiendo también. Entiendo que él se sintió incómodo, y entiendo por qué, porque yo también no me sentí cómoda, pero tiene que ver con dos cosas distintas”, afirmó. También subrayó el peso de la trayectoria de Arias: “El chabón, una figura, entonces también es difícil meterse y tener que cerrar el culo en un momento que estamos gestionando algo”.
En ese ida y vuelta de tensiones, Evelyn Botto también hizo autocrítica. “Y yo también la pasé mal, pero no por Andy, porque te frustrás en un laburo así”, dijo, y recordó los inicios con Andy cuando se fueron Schultz y Cayetano. Aprendió, aseguró, a bancarse la frustración. Por eso, ante la pregunta de si volvería a trabajar con Ronnie, fue terminante: “No creo, porque yo también soy un infierno para laburar. La verdad que, ¿qué decirte? Ahora estoy acá haciendo lo que puedo, los malabares que se hacen. Es difícil, trabajar con gente es difícil”.
Ronnie Arias, en su momento, había descripto con crudeza esa dinámica: “Yo hablaba y Evelyn Botto hacía”, dijo imitando un gesto de desagrado. Evelyn Botto no ocultó que aquella salida del programa fue “rara”, un “fade medio raro”. Hoy, instalada en las tardes de América, cierra el capítulo reconociendo que aquel choque fue más de formas que de personas, pero sin pedir disculpas por lo que siempre fue su manera visceral de reaccionar.
