(BUENOS AIRES).- “Volvió a trabajar porque es su refugio, este trabajo tiene la ventaja de distraerte. También tiene la desventaja de tener que dar la cara. Cada uno transita el duelo de la manera que pueda, hay mucha gente que salió a criticarla.” La frase pertenece a Crónica TV y refleja el momento que atraviesa Federica Pais, quien retomó su trabajo frente a cámara tras la muerte de su hermana Ernestina.
La señal de noticias explicó que la conductora decidió volver porque el trabajo le funciona como un refugio emocional. “Este trabajo tiene la ventaja de distraerte”, señalaron, y remarcaron que el ritmo diario le permite poner la cabeza en otra cosa mientras procesa la pérdida.
Al mismo tiempo, desde Crónica TV apuntaron la contracara de esa decisión: tener que dar la cara ante el público cuando el duelo todavía está fresco. Esa exposición llevó a que muchas personas la cuestionaran y las críticas se multiplicaran en las redes sociales apenas se supo de su regreso.
Los reproches giraban en torno a lo chocante que resultaba para algunos verla al aire tan rápido. La propia emisora recogió ese malestar y puso en palabras lo que para mucha gente era una actitud difícil de entender en un momento de dolor tan intenso.
Un duelo sin manual
Desde el mismo canal se encargaron de recordar que no hay reglas fijas para atravesar una pérdida. “Cada uno transita el duelo de la manera que pueda”, fue el mensaje con el que defendieron la postura de Pais, subrayando que la reacción ante la muerte de un ser querido es profundamente personal.
Federica Pais no salió a responder los cuestionamientos de manera directa. Su entorno más cercano, según relataron en Crónica TV, entiende que necesita el aire de la transmisión en vivo para no quedarse encerrada en el dolor. La rutina de producción, las reuniones de pauta y el contacto con la audiencia operan como un ancla que la sostiene en los días más difíciles.
El debate dejó al descubierto las distintas formas en que las figuras públicas procesan sus tragedias. Mientras algunos eligen recluirse y mantenerse alejados de toda exposición, otros necesitan apoyarse en la rutina laboral para encontrar un cable a tierra que les permita seguir adelante.
Por el momento, la conductora continúa al frente de su espacio sin hacer declaraciones públicas sobre las críticas. Su regreso, entre el respaldo de sus compañeros y los cuestionamientos anónimos, puso sobre la mesa una discusión que va más allá de su caso: los límites del duelo cuando se vive bajo la mirada permanente del público y la presión de tener que justificar cada decisión personal en tiempo real.
