(BUENOS AIRES).- “Quiero volver”, escribió Francesca, la hija de 11 años de Wanda Nara y Mauro Icardi, en una historia de Instagram junto a tres emojis de la bandera argentina. El mensaje, publicado mientras el conflicto judicial entre sus padres escala, no encontró eco en el futbolista, quien horas después redobló su negativa a firmar los nuevos pasaportes y cuestionó duramente a la Justicia argentina.
Todo se desencadenó tras el robo que Wanda Nara sufrió en su casa de campo de Milán durante la final del Mundial 2026, cuando los delincuentes se llevaron joyas, dinero y los pasaportes de los cinco chicos. Mientras que Maxi López firmó rápido la renovación para sus hijos varones, Mauro Icardi se negó a autorizar el trámite de Francesca e Isabella. A partir de ese momento, las nenas quedaron varadas en Italia.
La angustia de Francesca no solo se vio en las redes. “Me quiero volver el viernes a mi país porque arranco el colegio”, le contó la nena por teléfono al panelista Pepe Ochoa, según relató él mismo. La cuenta de Instagram de la chica, que supervisa su mamá, había publicado antes otro mensaje confirmando su identidad: “Holaaa. Esta es mi cuenta oficial de Instagram”. El inicio de clases está previsto para el próximo lunes 3 de agosto.
La Justicia argentina intimó a Mauro Icardi a completar y firmar en 24 horas el formulario para los nuevos pasaportes, bajo amenaza de aplicarle una multa de 200 millones de pesos. Sin embargo, el delantero salió al cruce con un comunicado extenso. “Qué triste es ver cómo algunos jueces parecen actuar con una rapidez extraordinaria cuando se trata de determinados pedidos. En este caso, el juez interviniente ya había dado sobradas muestras de una celeridad llamativa y, como si fuera poco, durante la feria judicial nos toca una jueza cuya actuación vuelve a generar serias dudas”, escribió.
La respuesta de Icardi
El ex capitán del Galatasaray no solo criticó la velocidad de las resoluciones. Cuestionó de lleno la potestad de los tribunales argentinos para intervenir, mientras Francesca y su hermana menor siguen sin poder volver. “Hoy, a las 9 de la mañana, dictó una prohibición de salida del país sin siquiera haberse cumplido el plazo de 24 horas establecido en la resolución de ayer”, señaló Icardi. Y añadió que esa misma tarde había “una audiencia en Milán (Italia) sobre el mismo asunto”.
Mauro Icardi sostuvo que “mis hijas son italianas, se encuentran en territorio italiano y la cuestión está sometida a la legislación y a la jurisdicción de ese país”. Su postura llevó a Wanda Nara a hacer una acusación filosa: dijo que su ex esposo justificó su negativa diciendo que las chicas “no pertenecen ni deben vivir en un país de negros villeros, al cual quieren y lloran por volver”.
El pedido desesperado de Francesca expuso la tensión que viven las menores, atrapadas en una batalla legal con audiencias simultáneas en dos continentes. Mientras Icardi insiste en que el caso debe resolverse en Italia, del otro lado del océano las valijas siguen armadas y las clases están por empezar.
