ARGENTINA.- Todo lo que está pasando entre Mauro Icardi y Wanda Nara genera mucha repercusión en los medios de prensa. Ahora, en una nueva publicación en su cuenta de Instagram, el deportista no dudó en hablar de sus sentimientos con el asunto, como de sus hijas, revelando cuestiones desconocidas de lo que pasa en la actualidad.
En sus declaraciones, dejó en claro que a raíz de todo esto, sus hijas dejaron de ser niñas felices y con una vida estable. También, comentaron que están bajo una exposición constante en los medios de comunicación, algo con lo que no está para nada de acuerdo, prefiriendo volver a su estilo de vida normal y sin sobresaltos relevantes.
Exactamente, Mauro Icardi dijo: «Mis hijas pasaron de ser niñas felices, criadas diariamente por su padre, con una vida estable, amor, rutina y contención, a ser expuestas a exclusiones, operativos policiales, interrogatorios ante un juez, escribano y el Ministerio Público Tutelar. Pasaron de una infancia normal a vivir bajo una exposición permanente, a ser alejadas de su padre, a tener que verlo únicamente en un cuarto del Ministerio Público Tutelar y a cargar con un daño que ningún niño debería soportar».
Además, el deportista agregó: «Los propios informes psicológicos son contundentes: fueron diagnosticadas como rotas psicológicamente y con un lenguaje adulto implantado por su madre. Dicho comportamiento o lenguaje no se hace presente estando con su padre. Ningún conflicto entre adultos puede justificar semejante nivel de sufrimiento para dos niñas. Ninguna estrategia judicial, mediática o personal debería estar por encima de su bienestar».
Para cerrar, Mauro afirmó: «Cuando del otro lado dicen que ‘extrañan su país’ o ‘su vida con Argentina’ no olvidemos un principio jurídico básico: no podes construir derechos sobre un hecho ilícito ni trasladar el centro de vida de un hijo sin el consentimiento del otro progenitor. Eso constituye un hecho ilícito. Los padres también tenemos derechos».

