La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 no solo desató una fiesta en las calles, sino que también dejó un momento inesperado en la pantalla de El Trece. Apenas comenzó una nueva emisión de Otro día perdido, Mario Pergolini sorprendió al apartarse del análisis futbolístico. Lo hizo para lanzar un profundo mensaje que rápidamente dio que hablar.
Con la emoción todavía a flor de piel por el agónico triunfo ante Inglaterra, el conductor invitó al público a detenerse unos segundos. En este sentido, instó a reflexionar sobre el clima que atraviesa el país cada vez que la Selección consigue una hazaña de este calibre.
«Pongamos serios por un segundito y que pase lo mismo que pasó cuando ganamos el Mundial hace casi cuatro años. Pase lo que pase el domingo, hoy nos vemos todos y no hay ningún tipo de grieta», expresó.
Lejos de querer llevar la conversación hacia el terreno político, Mario Pergolini explicó que su intención era destacar el efecto que genera el fútbol en la sociedad argentina. También reflexionó cómo, durante estos días, las diferencias parecen quedar completamente de lado.
«No lo digo por decir o por llevar esto a algún otro lado. Vernos como nos vemos en estos días, donde no hay ningún tipo de diferencia, donde podés hablar con tus tíos, con tus hermanos, con cualquiera. No importa el equipo, no importa la política», remarcó.
Mario Pergolini destacó el sentimiento colectivo
En la misma línea, aseguró que la clasificación a la final despertó un sentimiento colectivo difícil de encontrar en otros momentos. «Todos vemos al otro como un par. No nos importa nada, podemos charlar, no tenemos preocupaciones, nos abrazamos», afirmó.
Incluso sorprendió al revelar una particular costumbre que mantiene cada vez que juega la Selección. «Se los dice alguien que ve los partidos solo, nada más que para que no lo abracen con un gol», confesó.
