(BUENOS AIRES).- El gesto de brazos cruzados que Hossam Hassan, director técnico de la selección de Egipto, le hizo al árbitro francés François Letexier en el Mundial 2026 no fue una denuncia de racismo, sino una protesta por las decisiones arbitrales que terminaron con la eliminación de su equipo. La imagen se viralizó al instante porque coincide con la seña oficial que utiliza la FIFA para reportar actos de discriminación, pero desde el entorno del entrenador explicaron que la bronca estaba dirigida contra el juez.
La escena se dio justo después del gol agónico de Enzo Fernández que selló la remontada de la Albiceleste y dejó a los africanos fuera del torneo. Hassan formó una “X” con los brazos frente a Letexier, lo que muchos interpretaron como la activación del protocolo antirracismo de la FIFA. El banco egipcio estaba visiblemente furioso y reclamaba explicaciones en medio de la confusión generalizada.
El malentendido creció porque el partido ya era una caldera. Los dirigidos por Lionel Scaloni perdían hasta los minutos finales y el golpe llegó en la última jugada, justo cuando Egipto rozaba la clasificación a la siguiente fase. La señal del técnico, en ese contexto, disparó lecturas erróneas alrededor del mundo.
La protesta de Egipto
El propio entorno del seleccionado africano aclaró el episodio. Señalaron que el gesto no buscaba activar ningún procedimiento disciplinario, sino expresar la furia contra el arbitraje. Allegados al plantel detallaron que la acción no estuvo relacionada con un episodio racista, sino con una protesta por lo ocurrido durante el encuentro, y pusieron el foco en las jugadas puntuales que terminaron de caldear el ambiente.
Los egipcios enumeraron las situaciones que los dejaron disconformes. Cuestionaron un gol anulado a su favor y reclamaron al menos dos penales que, a su entender, Letexier no sancionó. Esas decisiones, sumadas al trámite cerrado del partido, desataron la bronca final del cuerpo técnico.
La derrota significó la eliminación de Egipto del Mundial 2026, un cachetazo para un equipo que estuvo a minutos de forzar un desenlace distinto. Del otro lado, la Argentina de Scaloni volvió a mostrar carácter y sigue en carrera en el Mundial 2026 gracias a la remontada agónica ante el último campeón africano.
Superada la confusión, la imagen de Hassan con los brazos en cruz quedará como una de las postales más recordadas del cruce. Un gesto que nació del calor de una eliminación dolorosa y del enojo con el arbitraje, lejos de cualquier denuncia por discriminación.
