(BUENOS AIRES).- "Siento que quieren ver a Argentina de rodillas, quieren ver a Messi de rodillas", disparó Sergio Goycochea en la cobertura del Mundial 2026. El exarquero y hoy comentarista apuntó contra un sector de la prensa acreditada en la copa y contra lo que él define como una energía que desea el fracaso de la selección.
El conductor habló de una sensación que, sostiene, comparten varios colegas durante la cobertura. "Veo como una cuestión de que quieren que a Argentina le vaya mal", explicó, sin poner nombres pero señalando que esa percepción trasciende al periodismo argentino. Para Goycochea, hay un conjunto de profesionales —y también público— que se oculta hasta que aparece un traspié: a ese personaje lo bautizó "el agazapado".
Goycochea describió al agazapado como alguien que está esperando el momento justo para saltar, y lo diferenció de quien analiza críticamente una situación puntual sin quedarse en la descalificación. Puso a la selección de Lionel Scaloni como ejemplo de conducta opuesta: "Si hay algo, una de las virtudes que tiene es el bajo perfil. Habiendo ganado todo, podría haber sido más exagerada".
Esa hostilidad silenciosa, según Goycochea, encuentra combustible en la historia del fútbol argentino. "En la tradición del futbolista argentino, y tiene mucho que ver nuestro amado Diego Armando Maradona, está eso como combustible", soltó, y sugirió que el equipo de Scaloni también sabe convertir la energía negativa en impulso.
El cruce con Mbappé
En ese mismo contexto de cobertura del Mundial 2026, Goycochea había apuntado directamente contra Kylian Mbappé por un gesto durante el encuentro frente a Paraguay, por los octavos de final. El triunfo de Francia por 1-0 clasificó al vigente subcampeón del mundo a cuartos, pero la actitud del delantero francés sobre el final del partido provocó el enojo del exguardavallas, que le advirtió que después no se queje si le meten una patada.
El episodio reforzó la lectura de Goycochea, que interpretó ese comportamiento como parte del mismo clima de hostilidad subterránea hacia la Albiceleste. La imagen de Mbappé haciendo gestos tras el pitazo final circuló de inmediato y generó reacciones en las transmisiones del Mundial 2026.
Goycochea cerró su descargo con un llamado a distinguir la crítica honesta de la saña disfrazada. Volvió sobre el bajo perfil de la selección y dejó en claro que, a su entender, este grupo ya demostró que las ganas ajenas de verlo caer no lo debilitan: la clave es cómo el equipo canaliza esa energía negativa y dónde se apoya esta Argentina.
