(BUENOS AIRES).- “¡Luanita, feliz cumpleaños! ¡Estoy de vuelta! Volví, yo siempre vuelvo”, le dijo Fabio Agostini a Luana Fernández apenas puso un pie en la casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe). Fue el primero de los ocho exparticipantes que reingresaron de forma masiva e inesperada durante la gala del martes, un golpe de efecto que sacudió la convivencia en la recta final del reality.
El regreso de las figuras más explosivas
Santiago del Moro había anticipado el regreso de exparticipantes por sus historias de Instagram, pero no la magnitud del operativo. La producción citó a los jugadores actuales en el SUM con la excusa de festejar el cumpleaños de Luana Fernández, y desde allí vieron llegar uno tras otro a los nombres más explosivos de las temporadas anteriores, entre gritos de euforia y evidentes caras de incomodidad.
La segunda en aparecer fue Daniela “Pestañela” Celis, una de las figuras más recordadas de Gran Hermano. “¡Estoy acá de vuelta! ¡Hola casita!”, gritó al entrar, y no dudó en coquetear con Agostini: “Me dicen Pestañela, ¿te gusta? Dicen que miro e hipnotizo”, disparó ante las cámaras. La influencer explicó que Thiago Medina quedó a cargo de sus hijas gemelas Laia y Aimé para que ella pudiera vivir esta nueva etapa.
Junto a Daniela Celis volvió Romina Uhrig, su aliada histórica dentro y fuera del juego. El reencuentro de ambas fue uno de los momentos más celebrados por el público. La comitiva siguió con la uruguaya Selva Pérez, conocida por su intensidad competitiva, y con Juan Pablo “Devi” Devigili, excompañero de Selva en su misma edición y cuya presencia no pasó desapercibida para una Luana Fernández atenta a todos los movimientos.

El ingreso de Emma Vich fue el de mayor impacto visual: al ritmo de Madonna y con un look de charol negro, el cordobés volvió con su enemistad hacia Juanicar a flor de piel. Lo siguieron Juliana “Tini” Díaz, expulsada en el repechaje de su edición, y Ariel “Big Ari” Ansaldo, exrival de Alfa y figura asociada a la distensión y el humor, cuya presencia ayudó a aliviar la tensión que el ingreso masivo había generado.
Nominaciones y una ventaja fulminante
Del Moro fue claro con las reglas de la visita relámpago. Los ocho exjugadores no competirán por el premio mayor, pero inciden directamente en la definición: nominarán en la gala del miércoles —con la líder de la semana, Campanita, con poder para anular hasta cuatro votos— y el último en ser eliminado de este grupo obtendrá el poder de aplicar una nominación fulminante. Su estadía en Gran Hermano dependerá de las decisiones del propio reality, que los irá eliminando de manera paulatina.

Después del shock inicial por los reingresos, la producción armó una fiesta de bienvenida en el SUM donde los participantes actuales y los invitados compartieron la noche entre música y baile. El juego continuará inmediatamente con las nominaciones del miércoles, donde los recién llegados ya pondrán manos en el tablero.
