El presidente Javier Milei volvió a dar señales de confianza hacia algunos exfuncionarios que dejaron sus cargos dentro del Gobierno nacional. Aunque la regla en la gestión libertaria suele ser el alejamiento definitivo de quienes abandonan la administración, un reducido grupo logró mantenerse dentro del Estado mediante nuevas designaciones o la conservación de puestos estratégicos.
Según informó la agencia NA, el caso más reciente es el de Javier Lanari, recientemente designado como director del Banco Nación tras dejar hace unas semanas la Subsecretaría de Comunicación y Prensa. La propuesta habría surgido por iniciativa de Karina Milei, luego de la salida del funcionario en medio de la controversia vinculada al denominado caso Manuel Adorni.
Lanari encabeza la lista de funcionarios reubicados
En su nuevo cargo, Lanari integrará el directorio del Banco Nación y participará de distintas comisiones del organismo. Además, percibirá un salario que rondará entre los $ 6 millones y $ 7 millones mensuales. Durante su paso por el Ejecutivo, el exfuncionario mantuvo una estrecha relación con Karina Milei. De hecho, Lanari era uno de los dirigentes cuyas publicaciones en X recibían el aval del Presidente.
La lista de reubicaciones también incluye a Guillermo Francos. Francos dejó la Jefatura de Gabinete, pero conservó su lugar como director de YPF, donde percibe una remuneración cercana a los US$ 20.000 mensuales. Una situación similar atraviesa Lisandro Catalán, exministro del Interior, que continúa integrando el directorio de la petrolera estatal.
Los pocos casos de continuidad dentro del Gobierno
Otro de los nombres que aparece entre las excepciones es Demian Reidel. Tras dejar Nucleoeléctrica Argentina S.A. en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades, volvió a colaborar con Javier Milei como parte del grupo de asesores económicos que trabaja junto al mandatario.
De acuerdo con la citada agencia, la lista de exfuncionarios que recibieron una segunda oportunidad es reducida. En la mayoría de los casos, quienes dejaron el Gobierno nacional quedaron fuera de la estructura estatal o debieron continuar sus carreras lejos de la administración libertaria, lo que convierte a estos casos en excepciones dentro del esquema político impulsado por el mandatario.
