(BUENOS AIRES).- “Hace unos años, hace poquito en realidad, estuve cerca de jugar en River. Toda mi familia es hincha, pero de chico me fui a Estudiantes y significa mucho para mí”, dijo Joaquín Correa. El delantero decidió regresar a Estudiantes de La Plata, según informó el periodista Fernando Pujol.
Joaquín Correa, de 31 años, fue apartado del plantel de Botafogo y figura en la lista de transferibles. El Pincha ya inició los contactos para repatriar a Joaquín Correa después de 12 temporadas en el exterior y convertirlo en el primer refuerzo de Alexander Medina.
El regreso de Joaquín Correa no es sencillo. Estudiantes arrastra una inhibición para incorporar jugadores, producto de una deuda con Inter Miami por la transferencia de Facundo Farías. Para levantar esa restricción, el club necesita vender.
La apuesta de la dirigencia de Juan Sebastián Verón es Mikel Amondarain. El volante de 21 años es seguido por el Bologna y en el Pincha esperan un segundo ofrecimiento que alcance los 10 millones de euros. Ya habían rechazado una primera propuesta de 6 millones.
Joaquín Correa tiene contrato con Botafogo hasta el 31 de diciembre de 2027, pero el conjunto brasileño no lo retendrá. Como llegó con el pase en su poder a mediados de 2025, se estima que unos 2 millones de dólares alcanzarían para liberarlo.
River Plate sondeó a Joaquín Correa en enero de 2026. Hubo consultas entre las partes, aunque el club de Núñez nunca formalizó una oferta. Hoy, Joaquín Correa no está en los planes del equipo de Marcelo Gallardo.
Una vez que se destrabe la salida de Amondarain, Estudiantes levantará la inhibición y avanzará en la negociación con Botafogo. El objetivo de la comisión directiva es que Joaquín Correa esté disponible para afrontar los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores.
