(BUENOS AIRES).- “Yo acá haciendo el show de Panam naked (desnuda) para poder bañarme, ¿alguien más en la sala de que haga perfos mientras se baña?”. Con esa mezcla de humor y urgencia cotidiana, Juana Repetto presentó en Instagram su particular estrategia para resolver uno de los desafíos más solitarios de la crianza: cómo darse una ducha con un bebé recién nacido en casa.
El video muestra al más chico de los hijos de Juana Repetto recostado en la cuna, sonriente y enganchado con su peluche, mientras de fondo se escucha a la actriz cantando el clásico infantil “Chiqui Pin Pin Pan” desde la ducha. Repetto asoma apenas la cara mojada por encima de la mampara para chequear que todo esté en orden, confirmando que la técnica del recital hogareño funciona.
La intérprete transformó el baño en un camarín de emergencia y el pasillo en una platea VIP. Lejos de cualquier glamour, la táctica nació de la necesidad pura de higiene en un momento sin ayuda. El epígrafe del posteo, donde Juana Repetto bromeó sobre hacer “perfos” en pelotas para su propio hijo, disparó una identificación masiva: decenas de madres llenaron los comentarios contando que recurren a los mismos trucos, desde gritar canciones hasta poner juguetes estratégicos en la cuna para sobrevivir a los minutos de ducha.
La otra confesión: la lucha con el espejo
La exposición de la intimidad no es nueva en sus redes, pero meses atrás había tomado un tono mucho más profundo. Lejos del humor de la ducha, Repetto publicó una imagen de su cuerpo a cuatro meses del parto y escribió: “Así se ven algunos cuerpos post parto, me cuesta mostrar esto, pero es parte del proceso”.
En esa misma confesión, la actriz fue más allá y abrió una ventana a su historia personal con la imagen corporal. “Hoy no me siento del todo feliz, supongo que tiene que ver con la herida que arrastro por haber sufrido tanto de chica en relación a mi cuerpo, pero me siento encaminada”, contó. La honestidad de sus palabras destrabó otra vez una conversación sobre las presiones que enfrentan las mujeres en el puerperio.
Para acompañar ese proceso, Juana Repetto buscó ayuda profesional y se sumó a un grupo de trabajo sobre hábitos. Con la misma sinceridad que aplica a la crianza, admitió: “No estaba pudiendo sola y fui a buscar ayuda”. Un blanqueo que, junto con los shows de Panam en la ducha, terminó de configurar su particular forma de maternar sin filtros.
La conductora es madre de Toribio (2016), Belisario (2020) y el más pequeño, nacido a principios de 2026. Desde la llegada de su tercer hijo, cada posteo de Repetto en redes funciona como un espejo donde miles de seguidoras se ven reflejadas, comprobando que a veces la mejor herramienta para la crianza es la simpleza de una canción infantil y la honestidad de mostrarse tal cual una es.
