(BUENOS AIRES).- “Yo ya hablé con quien tenía que hablar y lo mejor para todos es una transferencia. No es momento de hablar de eso ahora, pero tampoco me voy a esconder porque quiero cumplir mi sueño”. La frase es de Julián Álvarez y, mientras el delantero fuerza su salida, un nuevo pretendiente irrumpe con fuerza en la negociación: el Arsenal volvió a la carga después de que se le escapara Morgan Rogers al Chelsea.
Según informó el periodista Fabrizio Romano, la institución londinense prepara una oferta formal que superaría los 100 millones de euros y no descarta incluir un futbolista como parte de pago. La movida llega semanas después de que el Atlético de Madrid rechazara una propuesta de 100 millones del Barcelona y otra de 150 millones del Real Madrid, que incluso llegó a comunicar la cifra de manera oficial.
El cordobés ya había manifestado en mayo su deseo explícito de vestirse de azulgrana, pero su declaración más contundente llegó durante la última Copa del Mundo. El texto que encabeza esta nota fue su manera de blanquear una relación quebrada con la dirigencia colchonera. En dos temporadas, Julián Álvarez acumula 106 partidos, 49 goles y 17 asistencias en el Atlético de Madrid.
El freno de mano lo mantiene el club español, que se remite a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros y asegura que no negociará por debajo de ese monto. Por contrato, el exjugador de River debe presentarse el 10 de agosto a la pretemporada que encabezará el Cholo Simeone, aunque medios españoles advierten que el jugador medita no hacerlo para acelerar la operación.
En el medio, el Barcelona no se baja de la puja. Joan Laporta, presidente culé, redobló la presión con un mensaje público: “Un club grande no puede permitirse tener futbolistas que estén a disgusto…”. Y añadió: “Hay tantos casos en los que se ha dicho que un jugador no iría nunca al Barça y ha acabado viniendo… Hemos hecho una oferta muy importante. Si están dispuestos a aceptarla, fantástico, pero no va a ser ilimitada en el tiempo. Tenemos que tomar una decisión. Si mantenemos la oferta o no depende de cómo transcurran estas dos semanas que quedan de julio”.
La táctica del conjunto catalán, según filtraron fuentes del club, es la de desgastar la relación entre el futbolista y el Atlético de Madrid para que acepten una suma inferior a la cláusula. La oferta azulgrana, sin embargo, tiene fecha de caducidad y el propio Laporta ya avisó que no se trata de una propuesta ilimitada.
El reloj corre para el Atlético de Madrid. La pretemporada arranca el 10 de agosto y la directiva espera a Julián Álvarez. El Arsenal, que se quedó sin Morgan Rogers, se perfila como el nuevo destino posible para el atacante campeón del mundo.
