(BUENOS AIRES).- “Se acaba de ir Manu. Ayer estábamos cenando en casa, empezaron con esos mensajes. Me empezó a estallar el teléfono, así que nada, estamos bien. Creo que es la tercera vez que me vienen a buscar por lo mismo”, contó Julieta Prandi ante las cámaras de LAM para desmentir de plano los rumores de una supuesta crisis con Emanuel Ortega. La actriz y conductora cortó el fin de semana de especulaciones con una declaración contundente.
La versión que señalaba una ruptura había ganado fuerza después de que algunos movimientos en las redes sociales de la pareja despertaran sospechas en los programas de espectáculos. Julieta Prandi no solo negó cualquier conflicto sino que expresó su hartazgo por tener que salir a aclarar lo mismo de manera recurrente.
En su descargo, la modelo cuestionó con dureza la lupa con la que se analiza cada interacción en las plataformas digitales. “Me molesta y me molesta dar explicaciones. Seguimos igual. A ver, no tengo por qué explicar lo que hago con mis redes. Ya, hasta acá es el límite, me parece. A quién sigo o dejo de seguir es un montón”, lanzó visiblemente fastidiada por la insistencia mediática.
Lejos de cualquier distanciamiento, Julieta Prandi se encargó de dejar en claro que la convivencia con el cantante sigue su curso normal. “Salí en el 2020 con él, hoy vivo con Emanuel y me acaba de dejar en la radio”, reveló, detallando que instantes antes de la nota había estado junto al artista. La naturalidad con la que describió la escena de él llevándola hasta el trabajo le puso un freno definitivo a las especulaciones.
La actriz aprovechó la consulta para marcar un límite respecto a la interpretación que se hace de su actividad virtual. Consideró que leer una separación en un “dejar de seguir” desvirtúa cualquier análisis serio sobre su relación. La información que manejaba la periodista Pilar Smith quedó así desautorizada por completo ante la contundencia del testimonio de la protagonista.
El episodio reflota la dinámica de las redes sociales como principal termómetro –y a menudo como principal fuente de malentendidos– para la prensa del corazón. Cada notificación, like o baja en la lista de contactos se traduce en minutos en titulares que dan por tierra con vínculos de años, algo que Julieta Prandi ya no está dispuesta a tolerar sin respuesta.
Mientras los mensajes de WhatsApp le seguían llegando a su teléfono, la conductora dejó entrever que su declaración en LAM fue un punto final forzado ante la falta de escucha de otros sectores. La actriz espera que esta vez sus palabras alcancen para que la dejen “hasta acá” y no tener que volver a explicar lo que, según insiste, nunca estuvo en crisis.
