(BUENOS AIRES).- Uno de los refuerzos que había llegado a préstamo dejará River antes de lo previsto. El futbolista pertenece al Chelsea y el club inglés ya trabaja en encontrarle un nuevo destino en el fútbol europeo. Su paso por Núñez terminó de la peor manera: entrenando separado del plantel principal.
Se trata de Kendry Páez, según informó el periodista Juan Patricio Balbi. El juvenil ecuatoriano está desde el lunes en el predio de la avenida Cantilo, junto al grupo de jugadores apartados por la dirigencia.
Los dos destinos que aparecieron
Mientras el Chelsea resuelve su situación, ya empezaron a sonar clubes concretos. Las primeras posibilidades que aparecen en el radar están en dos ligas distintas del fútbol europeo.
Los nombres que se manejan son el Trabzonspor de Turquía y el Mechelen de Bélgica. En ambos casos el objetivo sería el mismo: garantizarle continuidad y minutos a un futbolista joven que necesita competir para seguir creciendo.
La decisión final quedará en manos del club dueño de su ficha. Por eso el desenlace todavía no está cerrado y podrían aparecer otras alternativas en las próximas horas.
Cómo terminó en el grupo de los apartados
El desenlace tiene que ver con una determinación tomada por la dirigencia. El presidente Stéfano Di Carlo y el director deportivo Pablo Longoria decidieron separar del plantel a varios profesionales con el argumento de que habían rendido poco.
Páez se sumó a ese grupo en los últimos días, al igual que los mundialistas Matías Galarza Fonda y Kevin Castaño. Antes ya estaban Germán Pezzella, Maxi Salas, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Giuliano Galoppo y Fabricio Bustos, a los que se agregaron Matías Viña y Alex Woiski.
Todos ellos entrenan en el predio en obra sobre Cantilo, donde se improvisaron trailers como vestuarios. Cuando se filtraron las fotos de los futbolistas dentro de un container, la imagen se viralizó y los hinchas bautizaron al grupo como «la banda del container».
Una decisión que generó ruido
La medida no cayó bien puertas adentro del club. Varios jugadores del plantel principal se acercaron a visitar a sus excompañeros al predio, en un gesto que se leyó como un mensaje hacia la dirigencia.
El propio Eduardo Coudet marcó distancia con la determinación. Tras la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi, el técnico dejó entrever que apartar a los futbolistas fue una decisión que corrió por cuenta de los dirigentes.
Con el libro de pases a punto de cerrarse, River busca acomodar la situación de todos los marginados. La salida de Páez sería una de las primeras en concretarse, aunque el club no percibirá dinero por una operación que nunca fue suya.
