POLÍTICA

La politización del fútbol: festejos militantes frente al domicilio de Cristina Kirchner

 

Tras la victoria de la Selección Argentina ante los ingleses, los seguidores de la expresidente se juntaron a celebrar y pedir por su libertad en San José 1111

 
cfk malvinas

No es novedad que se use el fútbol a favor de los partidos políticos. El Mundial une a los argentinos, al mismo tiempo que los políticos buscan usarlo para sembrar discordia. El pase de la Selección Argentina a la instancia final no fue una excepción. Esta dinámica se trasladó a las inmediaciones del edificio de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde la expresidente Cristina Fernández de Kirchner cumple condena bajo régimen de prisión domiciliaria.

Por Malvinas y Cristina libre

Tras la victoria de Argentina, un grupo de militantes kirchneristas se autoconvocó en las afueras de la residencia donde la expresidente cumple la prisión domiciliaria por la causa Vialidad. La manifestación combinó la celebración por el desempeño del equipo con consignas dirigidas a la situación procesal de Fernández de Kirchner. Durante la concentración, los presentes entonaron cánticos partidarios como, por ejemplo, «Cristina, corazón, acá tenés los pibes para la liberación».

Asimismo, mediante un sistema de proyectores, los militantes reflejaron sobre las paredes exteriores del edificio una bandera argentina con la silueta de las Islas Malvinas y la frase «son argentinas». La exmandataria se asomó al balcón para saludar a los manifestantes congregados en la vía pública, quienes permanecieron allí varias horas. Este tipo de acciones frente al domicilio de San José 1111 se realiza de manera regular desde que se dictaminó el arresto domiciliario de la dirigente.

El fútbol como recurso discursivo del oficialismo

Desde la gestión del Gobierno nacional y los bloques oficialistas también se constata un uso sistemático del Mundial 2026 para incidir en la agenda pública y apuntalar la narrativa de gestión. Desde el Presidente que acusa a los «kukas» de ser anti-Messi a la senadora Patricia Bullrich, que se siente reflejada en «la fuerza de carácter» del 10.

Esta estrategia busca asociar los valores del esfuerzo, el orden y el éxito del plantel deportivo con las metas y reformas promovidas por la gestión de Milei. Sin embargo, el Presidente ha ofrecido la Casa Rosada para que la Selección pueda usar a su gusto para festejar. «Está a disposición de los jugadores», sostuvo el Presidente en Radio Mitre. Incluso, aseguró que él no estaría presente y se quedaría en la Quinta de Olivos. De todos modos, la oposición criticó este ofrecimiento y señaló que se estaba intentando politizar, una vez más, el fútbol.