(BUENOS AIRES).- “No vamos a estar bailando la música de nadie. Aquí el ritmo lo marcamos nosotros. Hemos hecho una oferta, pero no es una oferta infinita. Veremos hasta cuándo se mantiene vigente”. La frase de Joan Laporta, presidente del Barcelona, puso este domingo un ultimátum a Julián Álvarez y al Atlético de Madrid y volvió a agitar el mercado de pases. Las declaraciones llegaron desde Dallas, donde el dirigente se encuentra para presenciar la semifinal del Mundial entre Francia y España.
Laporta ratificó el interés del club catalán por el delantero de la Selección Argentina y dejó en claro que la decisión deportiva ya está tomada puertas adentro. “Ya hemos hecho la voluntad de fichar al jugador que nos ha pedido el entrenador y la dirección técnica. Julián nos gusta mucho y creo que es un grandísimo jugador”, sostuvo. Además, buscó bajar la tensión con el conjunto rojiblanco: “Entiendo que tenemos muy buena relación con ellos. Hubo una confusión en cuanto a la oferta que hicimos y se lo aclaré. Nosotros no hemos presionado más”, explicó.
El mandamás blaugrana también se refirió a los plazos de la propuesta por Julián Álvarez. “Sólo dije que, a partir del momento en el que tengan alternativa, esta oferta estaba vigente. Y se quedó ahí. No ha evolucionado más allá, de momento”, indicó. La advertencia es directa: el Barcelona no va a esperar una respuesta indefinida mientras el Atlético evalúa otras opciones en el mercado.
Del otro lado, la postura del Atlético de Madrid sigue siendo dura. El club ya había considerado insuficiente la oferta formal presentada semanas atrás y ratificó que no contempla reforzar a un competidor directo en LaLiga. Tampoco cedió ante los 150 millones de euros que ofreció el Real Madrid por Julián Álvarez.
Mientras la negociación con el Barcelona se enfría, Arsenal aceleró gestiones para meterse en la pelea por el cordobés. La caída del interés del Paris Saint-Germain y la cerrazón del Atlético con los catalanes le abrieron una ventana al club inglés. Andrea Berta, director deportivo de los londinenses, trabajó más de una década en el conjunto colchonero y mantiene un vínculo fluido con su dirigencia, lo que podría destrabar un eventual diálogo.
Por ahora, Julián Álvarez mantiene el foco absoluto en la Albiceleste. El atacante no volvió a hablar de su futuro y atraviesa las horas decisivas del Mundial con la semifinal por delante. Lejos de diluirse, cada actuación suya en la Copa del Mundo recalienta los sondeos europeos y le suma presión a la decisión que deberá tomar el Atlético.
El ultimátum que llegó desde Dallas dejó una sola certeza: el Barcelona no va a esperar para siempre. La pelota ahora está en el tejado del club español, que deberá resolver si acepta negociar con un rival directo o mantiene cerrada la puerta a una de las novelas más calientes del mercado.
