(BUENOS AIRES).- La preocupación se instaló en River: Sebastián Driussi sufrió una nueva lesión muscular y quedó descartado para los próximos compromisos del equipo. La noticia cayó como un baldazo de agua fría en Núñez, justo cuando el delantero empezaba a sumar rodaje.
El atacante, que había regresado al club como uno de los refuerzos más esperados tras su paso por el fútbol estadounidense, padece una molestia muscular que lo obliga a parar. El cuerpo técnico ya evalúa alternativas para reemplazar su aporte en el frente de ataque mientras el jugador inicia el proceso de rehabilitación.
El historial de lesiones que alarma al Millonario
Desde su vuelta a River, Driussi acumuló distintos problemas físicos. Sufrió desgarros y complicaciones en el tobillo que le impidieron sostener una seguidilla de partidos. El nuevo contratiempo engrosa una lista que ya encendió las alarmas entre los hinchas y el cuerpo técnico.
Cuando logró estar disponible, el delantero mostró rendimientos que hicieron ilusionar. Su capacidad goleadora y sus movimientos en ofensiva lo transformaban en una pieza importante para el esquema, pero las reiteradas interrupciones nunca le permitieron tener continuidad.
Ahora, la ausencia de Driussi obliga a River a rediseñar su ataque en un tramo del calendario en el que cada punto empieza a pesar. El equipo de Núñez deberá encontrar variantes que suplan tanto su presencia en el área como su participación en la generación de juego.
La intención del departamento médico es evitar una nueva recaída y trazar un plan que le permita regresar en plenitud. El desafío es grande: administrar los tiempos de recuperación de un jugador que demostró marcar diferencias cuando está en cancha, pero cuyo físico viene mandando señales de advertencia.
En total, Driussi llegó a perder una cantidad importante de partidos por estas situaciones desde su retorno al fútbol argentino. La seguidilla de lesiones incluyó distintos inconvenientes físicos que lo alejaron de las canchas y que ahora vuelven a encender las alarmas en el predio de Ezeiza.
La última molestia representa un nuevo golpe para un futbolista que había recuperado protagonismo en la consideración del entrenador. Cuando el cuerpo técnico lograba darle minutos, el delantero respondía con actuaciones que justificaban la expectativa que generó su vuelta, aunque sin poder sostener esa regularidad en el tiempo.
River pierde una carta importante en ataque justo en un momento donde cada partido comienza a tener mayor peso en la temporada. El equipo necesita contar con todos sus futbolistas disponibles y la baja de Driussi modifica de lleno la planificación ofensiva.
Driussi ya empezó a trabajar para dejar atrás esta nueva lesión y volver a ponerse la camiseta de River. En Núñez esperan su evolución sin apuros pero con la necesidad de tenerlo sano lo antes posible, conscientes de que cada recaída vuelve a poner en duda la posibilidad de ver la mejor versión de un delantero que llegó con la ilusión de ser clave.
