La diputada nacional Marcela Pagano volvió a diferenciarse del Gobierno nacional y publicó una extensa carta dirigida al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. En el texto, aseguró que le pidió disculpas «en nombre de los millones de argentinos que no insultan a sus hermanos» y defendió la histórica relación entre ambos países.
A través de su cuenta de X, la legisladora escribió: «Hoy le escribí al Presidente Lula. Le pedí disculpas en nombre de los millones de argentinos que no insultan a sus hermanos. Brasil no nos soltó la mano en 1982, cuando estábamos solos frente a Inglaterra. No vamos a permitir que un exabrupto destruya 40 años de hermandad. Las naciones duran más que los gobiernos. Los pueblos, más que los agravios».
En la carta, Pagano aclaró que no hablaba en representación del Estado argentino, sino como diputada nacional y como representante de una parte de la ciudadanía. «Vengo a pedirle disculpas. Lo hago con la incomodidad de quien se disculpa por algo que no cometió, pero con la convicción de que hay silencios que terminan siendo consentimiento», expresó.
Pagano cuestionó el rol institucional de Milei
Uno de los pasajes más duros del texto estuvo dirigido al presidente Milei. Sin mencionarlo por su nombre, sostuvo que las expresiones que motivaron el conflicto bilateral «representan a un hombre en un momento determinado» y no a la República Argentina.
Además, remarcó: «Es lamentable el papel institucional que ha cumplido en esto el Presidente de la Nación Argentina, porque la investidura no es propiedad de quien la ejerce: es un préstamo que el pueblo hace y que obliga a la mesura».
En otro tramo, la diputada destacó que Lula conoce la diferencia entre un gobierno y un Estado y confió en que pueda separar las declaraciones del mandatario argentino del vínculo histórico entre ambos pueblos.
El recuerdo de Malvinas y la defensa de la relación con Brasil
A lo largo de la carta, Pagano realizó un repaso por distintos momentos de la relación bilateral entre Argentina y Brasil. Recordó especialmente el respaldo diplomático brasileño durante la Guerra de Malvinas en 1982, cuando Brasil representó los intereses argentinos ante el Reino Unido.
También resaltó la integración impulsada por Raúl Alfonsín y José Sarney, la creación del Mercosur y la cooperación nuclear entre ambos países. Según sostuvo, se trata de una construcción de décadas que «ninguna frase pronunciada al calor de una jornada puede tener autoridad para dilapidar».
El pedido final de la diputada
Sobre el cierre, Pagano le solicitó a Lula el conflicto diplomático no afecte la relación entre ambos países. «Le pido disculpas en nombre de los argentinos y las argentinas que no se reconocen en esas palabras», afirmó. Además, reclamó «magnanimidad» para dejar atrás el episodio y se comprometió a trabajar desde el Congreso y los ámbitos de diplomacia parlamentaria para contribuir a la reconstrucción del vínculo entre Argentina y Brasil.
