(BUENOS AIRES).- “Estamos peleados, enojados, tal vez un poquitito”, soltó Mario Pergolini este martes por la noche en el regreso de Agustín “Rada” Aristarán a Otro Día Perdido (eltrece). El conductor no ahorró chicanas por las repetidas ausencias de su compañero, que la semana anterior había faltado por compromisos previos y que el lunes condujo los Premios Pinti en el Teatro Colón.
Pergolini arrancó con un “No está nunca” apenas Rada quiso tomar la palabra. “La semana pasada no estuvo con nosotros y ayer tampoco. Y tampoco hicimos programa. ¿Por qué? Porque él quería entregar un premio”, enumeró, mientras la conductora Evelyn Botto sumaba: “Agarra todos los compromisos que se le pasan por adelante”.
La tanda de reproches tuvo su pico de humor cuando Mario Pergolini bromeó sobre la “adicción” de Rada a aceptar convocatorias. “Todo lo que le ofrecen, él lo agarra”, disparó, y remató: “Por eso tiene ese problema de adicción tan grande”. Rada reaccionó rápido: “¿Cómo? Habíamos quedado que no lo contabas”.

El blanco de la broma era concreto. El lunes anterior, la ceremonia de los Premios Pinti —impulsados por AADET— tuvo a Rada como anfitrión sobre el escenario del Colón. Allí el comediante y mago desplegó un número que mezcló memoria y comicidad: cantó una canción cuya letra repasaba las 70 obras nominadas, con títulos como Mi amiga y yo, Pretty Woman, La cena de los tontos, Suavecita, Ni media palabra, Viudas e hijas y Una Navidad de mierda. El resultado fue un trabalenguas musicalizado que ejecutó sin pausas frente al público y que, según informó el propio canal, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la velada.
Ya de vuelta en el estudio, Botto matizó el enojo con un elogio: “Está bien que es talentoso y todo el mundo lo quiere”, aunque dejó en claro que eso no justificaba acumular compromisos externos. Rada intentó desviar la conversación hacia el buen ánimo de Mario Pergolini después de los días sin aire, y el conductor admitió que la pausa le había hecho bien: “Tres días libres, la verdad que me pusieron distinto. Me di cuenta que la presión de hablar de política, de las cosas… pienso que hay que cambiar”.
La defensa de Rada no fue mucho más allá de un tibio “No, yo no lo quería entregar”, una aclaración que en el estudio nadie se tomó en serio. Pergolini selló la faena con una frase que sonó a resumen definitivo del vínculo entre ambos fuera del ciclo: “No sabe decir que no”.
