(BUENOS AIRES).- “Galatasaray le ofrece un año más a mitad de sueldo y él quiere dos años con el mismo sueldo”. La frase, soltada al aire por Yanina Latorre, pinta el nudo central de la negociación que mantiene en vilo a Mauro Icardi. El delantero quedó con el pase en su poder desde el 30 de junio y en los programas de espectáculos ya analizan cómo sus vaivenes amorosos terminaron de dinamitar su continuidad en Turquía.
El representante de Mauro Icardi, Elio Pino, salió a poner paños fríos con un comunicado en el que detalló que las conversaciones se frenaron hace semanas. “El 18 de mayo se celebró una reunión entre el Galatasaray y yo respecto a la renovación del contrato del señor Icardi. Dado que las expectativas de las partes no coincidían, esta reunión no tuvo un resultado positivo”, explicó el agente. A partir de ese día, aseguró, “no se ha llevado a cabo ninguna otra conversación ni negociación”.
La distancia económica entre las partes es abismal. Según reconstruyó Latorre en el ciclo SQP, el club turco puso sobre la mesa una extensión por una temporada y con un recorte del 50% del salario: un monto cercano a los 2.5 o 3 millones de euros. Mauro Icardi, en cambio, pretende un vínculo por dos años y un ingreso que ronde los 6 o 7 millones de euros. Pino había adelantado que la propuesta de renovación fracasó porque las expectativas “no coincidían” y en el club ya mueven el tablero: le bajaron la cinta de capitán y argumentan que el delantero “tuvo muy bajo rendimiento” para sostenerle el contrato anterior.
Sobre el final de las negociaciones sobrevoló el nombre de Wanda Nara, a quien Mauro Icardi le habría endilgado la responsabilidad de sabotear su carrera. Sin embargo, la cronología lo desmiente. “Wanda salió acá el 25 de junio y la reunión que tuvo su representante, que lo contó el propio representante en un comunicado, fue el 18 de junio”, remarcó Latorre. El diálogo entre las partes se detuvo el 18 de junio, pero “no cortado”, aclaró la panelista, una semana antes de que Nara hiciera públicas sus declaraciones. Pino, en su comunicado, denunció que durante todo el proceso hubo “ataques sistemáticos (y claramente organizados e intencionados) dirigidos contra nosotros en las redes sociales y, en general, en los medios”, aunque aclaró que “existe una relación extremadamente buena entre nosotros y el presidente” del Galatasaray.
El conflicto con la China Suárez
Mientras su futuro profesional entra en zona de descuento, Mauro Icardi atraviesa un cimbronazo sentimental con Eugenia “China” Suárez. En el ciclo DDM revelaron que la actriz descubrió contenido en el teléfono del futbolista y se encontró con un presunto intercambio de mensajes y un “me gusta” del jugador a la influencer Ekaterina. Fue el detonante de una crisis que ya llevaba semanas de gestación. La actriz dejó la casa que compartían en Nordelta y, según contaron en el programa, se instaló en la vivienda de San Jorge mientras Mauro Icardi quedó alojado en la zona de countries.
Ese ruido puertas adentro complicó aún más la renovación. Desde el Galatasaray ya le habían bajado el pulgar a su continuidad como capitán y, con el mercado de pases abierto, Pino intenta recolocar a su representado. La periodista Naiara Vecchio deslizó que aún existe la chance de un nuevo acuerdo con el equipo turco “por un año, con posibilidad de extensión de otro año más”, y que también hay sondeos de clubes de Europa, Arabia Saudita y Estados Unidos. Mientras tanto, Mauro Icardi es jugador libre y busca destino con la carrera y el corazón en plena tormenta.
