Ha sabido consolidarse como una de las artistas más importantes de su generación. Y es que Silvina Escudero conquistó a todos hace años cuando demostró su talento en el baile. A partir de allí, su carrera estalló y después de ser parte del programa de Marcelo Tinelli tuvo un gran protagonismo en el mundo del espectáculo.
Lo cierto es que desde hace algunos meses viene atravesando momentos muy dolorosos. Y es que a su separación se le sumaron las muertes de sus mascotas y fue sobre esto que habló con Luciana Elbusto para Paparazzi, donde no se guardó absolutamente nada.
«Ya venía trabajando mucho estando casada, los últimos meses, con tanta intensidad. Y sí, ayuda. Lo que me golpeó mucho este tiempo fue la partida de mi perra Mulata… me partió al medio. Va menos de un mes que la despedí y al día de hoy, no lo entiendo: llego a casa y la busco. Es reduro. No sé si durante mucho tiempo les decía hijos o perrhijos, son mi familia, son mi vida: me dedico a tratar de darles lo mejor y ellos me dan lo mejor. El golpe es tan duro», dijo.
«Mulata fue mi primera compañera desde que me fui a la casa de mis viejos. Me acompañó en todo mi crecimiento y en mi recorrido laboral. Venía a todos lados conmigo: desfiles, conducciones, programas de televisión, teatro. Fue súper duro despedirla. Tengo guardadas sus cenizas. Ay, me duele decir eso… Y todavía no sé… Hace dos años también despedí a África, mi gata. Mi familia animal, mi manada. Y no sé qué voy a hacer: no sé si van a estar en el jardín de casa, todavía no lo he decidido», indicó.
Inmediatamente, Silvina Escudero decidió ir por más. «Yo soy más de agradecer, una persona que trata de no victimizarse. Me han pasado cosas duras en la vida. Y también siento que no era el momento de despedir a Mulata, con todas otras cosas que estaba viviendo. Sin embargo, no puedo dejar de ver lo positivo: estuvo casi 16 años conmigo, tuvo una vida maravillosa, fue una perra tan feliz, con tanta salud, que vivió, que viajó, que disfrutó. Que me dio todo, que me hizo tan feliz. Que me dio seguridad, me ayudó, me acompañó. Sería muy injusto que no mire lo bueno. Soy una convencida que uno se tiene que aferrar a lo positivo para salir adelante. Porque la vida es la vida: la vida no es justa, es lo que es», afirmó.
«Siento más la partida de Mulata, porque una cosa es cuando uno es adulto y toma una decisión: toda separación no es por un motivo, al menos que haya pasado algo grave, sino que es un cúmulo de cosas. Y cuando uno se separa, ya la peleó un montón. Más un proyecto tan importante, con tantos años, tanto amor y tanto respeto. Uno no tira libremente una relación por la borda por una pelea o algo. Y por otro lado, soy una mujer independiente, que está acostumbrada a manejarse sola, a autosatisfacerse sus necesidades, sus gustos, todo. Obviamente, la vida es mucho más linda cuando la compartís. Pero tengo amigos, tengo una red de contención muy grande», sentenció Silvina Escudero.

