ECONOMÍA

Moody’s eleva la calificación de Argentina y el equipo económico celebra el fin del aislamiento financiero

 

La calificadora elevó a B3 la nota de la deuda soberana de Argentina, pasó de «estable» a «positiva»; Luis Caputo y José Luis Daza lo festejaron

 

La agencia de calificación de riesgo Moody’s Ratings dispuso este martes una mejora en la nota de la deuda soberana de Argentina. Se elevó de Caa1 a B3. Modificó la perspectiva de «estable» a «positiva». Con este movimiento, el crédito argentino logra alinearse con las calificaciones otorgadas previamente por Fitch y S&P Global. De esta manera, se sitúa en el escalón equivalente a B- por primera vez en más de diez años. El ministro de Economía, Luis Caputo, y su vice, José Luis Daza, lo celebraron.

Según el informe oficial de la calificadora, la decisión se fundamenta en que «el riesgo de impago de Argentina ha disminuido sustancialmente a medida que la estabilización macroeconómica ha avanzado más allá de la fase de ajuste inicial». La agencia destacó que este proceso ha derivado en una «mejor Brújula duradera de los fundamentos crediticios, señal de una mejor gobernanza».

El festejo de los funcionarios

Desde el Ministerio de Economía, los funcionarios celebraron el anuncio como una validación del programa vigente. El ministro Luis Caputo difundió la noticia en redes sociales y destacó que la agencia «eleva las calificaciones de Argentina a B3 y cambia la perspectiva de estable a positiva».

Por su parte, el secretario de Política Económica, José Luis Daza, subrayó la relevancia técnica del cambio. «Con esta decisión, las tres grandes calificadoras (Moody’s, S&P y Fitch) quedan alineadas en B- por primera vez en más de una década». Daza enfatizó que, a partir de este hito, «miles de mandatos institucionales que exigen dos o tres agencias… tienen desde hoy luz verde para invertir en Argentina».

Fundamentos del ajuste y el impacto del RIGI

El análisis de Moody’s resalta que la estabilización no es meramente transitoria. La entidad afirma que «los superávits fiscales sostenidos, la inflación decreciente y la continua liberalización económica fortalecen la credibilidad de las políticas y reducen la volatilidad macroeconómica«.

Un pilar central de esta mejora es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según el documento, estas inversiones en sectores como hidrocarburos y minería están transformando la posición externa del país, permitiendo que el Banco Central acumule más de «US$ 11.000 millones en divisas hasta mediados de 2026» sin generar presiones cambiarias adicionales.

Daza rescató un punto del informe que considera crucial: el cambio en los incentivos para futuras administraciones. Citando el espíritu del comunicado, el funcionario indicó que «esta vez es diferente», ya que Moody’s observa una «creciente aceptación social de la disciplina fiscal» que obligaría a los próximos gobiernos a preservar los pilares del modelo actual para mantener el acceso al crédito y la estabilidad.