(BUENOS AIRES).- «Placer de verte, abrazarnos nuevamente en cumpleaños de Einyel, celebrando. De eso se trata la vida. Te abrazo, reina», escribió Moria Casán junto a una foto del reencuentro. El cumpleaños número 50 de Ángel de Brito, celebrado el viernes 5 de julio, fue el escenario del segundo cara a cara entre Moria Casán y Georgina Barbarossa después de más de dos décadas de distanciamiento.
El momento más comentado de la noche fue el baile de las conductoras en la pista. «El segundo encuentro de la One y Georgina bailando música electrónica. Solo Ángel podía juntarlas de nuevo», publicó Fede Flowers en su cuenta de X. Mercedes Ninci también lo registró y festejó: «El baile de Georgina con Moria después de la reconciliación. ¡Genias!».
En LAM coincidieron en que el festejo de Ángel de Brito terminó de soldar la reconciliación que había empezado en mayo. «Ángel de Brito fue, si querés, el mentor de este segundo encuentro», señalaron en el ciclo. Mariana Fabbiani, Pía Shaw, Mariana Brey y Claudio Orellano fueron testigos directos del abrazo entre Casán y Barbarossa y lo celebraron en cámara.
El conflicto entre ambas se remontaba a mediados de los años 2000, cuando Moria hizo declaraciones desafortunadas sobre Miguel «El Vasco» Lecuna, el esposo fallecido de Georgina. Recién a fines de mayo de 2026, durante los Premios Martín Fierro, Santiago del Moro las acercó arriba del escenario. Días después protagonizaron una transmisión en simultáneo entre Eltrece y Telefe que emocionó al público.
En aquel primer reencuentro televisivo, Georgina Barbarossa confesó: «Te dije: ‘Moria, me vas a hacer llorar’. Y vos me dijiste: ‘Si querés llorar, llorá’. Me quedé muy conmovida». Moria Casán, por su parte, detalló que el ego y el orgullo quedaron de lado porque lo único que sintió fue abrazarla de manera absolutamente genuina, sin postura. Y remató con un «Nunca te dejé de querer» que desarmó a su colega.
Fiel a su estilo, Casán también metió humor en aquella conversación. Sostuvo que la grieta no tiene por qué existir y, con su clásica lengua filosa, lanzó que la grieta existe solamente entre las piernas. El mensaje de pacificación incluyó, según contaron en LAM, un mimo para el conductor anfitrión: «Bienvenido sea porque él es parte del espectáculo y ustedes dos se juntaron en la pista donde estaba toda la gente del medio».
Ahora, con el hielo definitivamente roto, Moria y Georgina dejaron en claro que quieren recuperar el tiempo perdido. «Pasó mucho tiempo y muchas cosas. Una cambió, la otra también. Las dos somos abuelas y tenemos muchas cosas para charlar», coincidieron. Ambas reconocieron que los horarios son complicados pero quedaron en organizar un encuentro a solas, «un té por medio o unos drinks», para ponerse al día. «Sí, claro que la quiero. Hay buena onda», aseguró una de ellas sobre el nuevo vínculo que empieza a reconstruirse.

