(BUENOS AIRES).- “Fue una llamada breve y extraña”, dijo Matías Morla al reconstruir este sábado el último contacto que mantuvo con Diego Maradona ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro. El exapoderado declaró durante varias horas en el juicio que investiga la muerte del Diez y, por primera vez desde el fallecimiento del exfutbolista, dio su versión sobre los meses finales de la convivencia y la atención médica que recibió.
Morla contó que Diego Maradona lo llamó para pedirle que fuera a verlo, pero que inmediatamente le pidió que fuera al día siguiente. Nunca volvieron a hablar. La reconstrucción de esa comunicación, transmitida con tono pausado en la sala, buscó mostrar un vínculo que, según el abogado, seguía siendo cercano hasta el final.
El exapoderado también defendió al equipo médico que atendía a Maradona. Dijo que Diego «amaba» al neurocirujano Leopoldo Luque y respaldó el trabajo del psicólogo Carlos Díaz. Además, negó haber tenido influencia sobre la modalidad de la internación domiciliaria que terminó con la muerte del exfutbolista el 25 de noviembre de 2020. Morla repitió que su tarea se limitaba a los asuntos comerciales y legales, y que jamás intervino en decisiones médicas.
El abogado aseguró que existían fuertes diferencias entre los profesionales que integraban el equipo médico y describió un grupo atravesado por discusiones internas. La afirmación refuerza una de las líneas que intentan instalar algunas de las defensas: que los problemas surgieron dentro del propio grupo de acusados y no a partir de presiones externas.
La réplica de Dalma Maradona tras la muerte de Diego

Otro momento de tensión llegó con la declaración de Jonathan Espósito, sobrino de Diego Maradona y una de las personas que convivieron con él durante la internación domiciliaria. Espósito sostuvo que Diego consideraba a Morla «como un hermano», una frase que trascendió rápidamente los tribunales.
Dalma Maradona recurrió a las redes sociales para cuestionar esa afirmación. Sin nombrar directamente al testigo, sostuvo que existen mensajes y otras pruebas que demostrarían que la relación entre su padre y Morla no atravesaba un buen momento durante los últimos meses de vida del exfutbolista. La objeción volvió a exponer una disputa que sobrevuela todo el debate aunque no forme parte del objeto procesal.
La causa busca determinar si hubo abandono de persona y homicidio simple con dolo eventual por parte de quienes integraban el equipo médico de Diego Maradona. La declaración de Morla, una de las más esperadas del juicio, no modificó el eje de las acusaciones pero volvió a colocar al exapoderado en el centro de una historia que, aun sin estar imputado, lo tiene como protagonista inevitable. Seis años después de la muerte del Diez, la batalla por el relato sobre sus últimos días sigue tan abierta como el propio proceso judicial.
