(BUENOS AIRES).- «Seis meses después del final de la primera temporada». Con esa frase, la sinopsis oficial de Netflix adelanta el punto de partida de la segunda temporada de Nueva vida en Ransom Canyon, que la plataforma estrenará el 23 de julio. El regreso llega después de que la serie se convirtiera en uno de los títulos más vistos durante la primavera boreal.
La trama retoma a Quinn O’Grady (Minka Kelly), que vuelve al pueblo tras pasar medio año en Nueva York consolidada como pianista de concierto. Staten Kirkland (Josh Duhamel) la espera «decidido a recuperar la relación que ambos dejaron escapar después de años de sentimientos contenidos», según la misma sinopsis.
El reencuentro no será sencillo. Quinn regresa acompañada de Oliver (Ben Robson), un nuevo personaje con quien inició un romance y que «incluso le ha pedido matrimonio», detalla el adelanto oficial. Al mismo tiempo, Staten deberá lidiar con la presencia de su padre, Sam Kirkland, un hombre manipulador que le exigirá demostrar un cambio verdadero.
Los enredos sentimentales se extienden al resto del pueblo. Yancy Grey verá cómo su pasado lo alcanza con la llegada de una mujer que asegura ser su esposa, mientras que Lauren queda envuelta en un «complicado triángulo amoroso entre Lucas y su hermano Kit», completa el texto de la plataforma.
Desde su debut, la serie combinó romance, drama familiar y paisajes del oeste estadounidense, una fórmula que la llevó a ser comparada con Yellowstone y Un lugar para soñar (Virgin River). El éxito fue inmediato: Netflix confirmó la renovación por una segunda temporada poco después del estreno inicial.
La producción volvió a filmar en los escenarios rurales que marcaron la identidad visual de la primera entrega. Esos paisajes funcionaron como sello distintivo y fueron clave para que la crítica y el público asociaran la estética del programa con la de otros éxitos del género. La combinación de drama generacional e historias de segundas oportunidades encontró rápido a su audiencia, al punto de convertir a la serie en uno de los fenómenos de la pasada primavera boreal.
El tráiler, difundido el 1° de julio, muestra a los protagonistas repartidos entre el romance pendiente y las cuentas del pasado. En las imágenes se ve a Quinn dividida entre la vida que construyó en Nueva York y el reencuentro con Staten, mientras los personajes secundarios enfrentan sus propios conflictos. La nueva temporada consta de ocho episodios y suma a Ben Robson como la pieza que tensa la historia central.
La segunda temporada de Nueva vida en Ransom Canyon se estrena el 23 de julio en Netflix, con la plataforma apostando otra vez por el drama familiar en un entorno rural que ya conquistó a los suscriptores durante la primavera boreal.
