(BUENOS AIRES).- “Hoy subí una historia, en este hotel a donde estamos ahora, que es divino, la atención es lo más, la vista es divina… pero la puerta del baño es de vidrio chicos… o sea, estoy en crisis”, reveló Nicole Neumann en medio de sus vacaciones por Europa junto a su marido, Manu Urcera, y su hijo Cruz. La modelo y conductora contó la insólita situación que empañó parte de su descanso familiar y la llevó a atravesar un verdadero mal momento a miles de kilómetros de la Argentina.
El problema surgió a raíz de una decisión arquitectónica del hospedaje que atenta directamente contra una de sus obsesiones personales: la privacidad en la intimidad. Nicole Neumann ya había confesado que ninguna de sus parejas supo jamás cuándo ella iba al baño, un ritual estrictamente privado que, según su postura, sostiene la pasión en la pareja. Por eso, al ver el diseño de la suite, estalló: “¿A quién se le ocurre poner una puerta de vidrio?”.
Durante una emisión de su programa Solo con Niki, Neumann detalló que el panel del baño, a pesar de contar con una parte de vidrio esmerilado, no cubría la altura necesaria para garantizar una intimidad completa. “Complicadísimo”, repitió la conductora, al explicar que tanto la bacha como el espejo están ubicados en un espacio abierto a la vista de todos, lo que vuelve imposible cualquier intento de pasar desapercibida.
Lejos de guardarse la indignación, la modelo reveló las maniobras que tuvo que implementar para convivir en la habitación sin perder la autonomía que tanto defiende. “Mandás al otro a dar una vuelta, o cuando están en la pileta o desayunando le decís: ‘Ahora vengo, voy a buscar algo’”, contó sobre la logística diaria que implementó para preservar esa intimidad tan cuidada.
La situación, que la tuvo muy angustiada al principio del viaje, fue mutando con los días hasta volverse más llevadera. “Los primeros dos días estuve muy mal con respecto a eso, ahora ya lo acepté”, confesó resignada Nicole Neumann, demostrando que logró adaptarse al inesperado escenario para seguir disfrutando de las playas europeas.
El viaje de la familia por el Viejo Continente ya había tenido como postales previas la sofisticación de Viena y actualmente los paisajes de Mallorca, donde Cruz disfruta de juegos acuáticos bajo el sol del Mediterráneo. La pareja, casada desde fines de 2023, decidió priorizar la paz familiar a pesar del traspié doméstico.
La modelo logró así dar vuelta la página del insólito drama. La adaptación forzosa le devolvió el disfrute pleno del verano europeo, un viaje soñado en el que, ahora sí, el mar y la tranquilidad redefinen su rutina vacacional.
