La preocupación por la salud de Milagro Sala volvió a crecer este miércoles luego de un nuevo mensaje publicado por el médico y dirigente peronista Jorge Rachid. A través de sus redes sociales, Rachid aseguró que la referente de la organización barrial Túpac Amaru atraviesa un momento muy delicado y describió una situación que generó fuerte repercusión.
«Debo informar que Milagro Sala está mal. No quiere levantarse. No quiere comer. Apagó su teléfono. Se quiere morir«, escribió Rachid en su cuenta de X. Y agregó: «Ayer estuve con ella en esas condiciones. Le pedí permiso para decirlo porque lo hablamos 10,6 años«. Luego apuntó: «El acoso del poder jujeño y la Corte Suprema cómplice lo hicieron criminal«.
Las advertencias sobre la salud de Milagro Sala se repiten
Las declaraciones de Rachid se producen apenas unos días después de que volvieran a surgir advertencias sobre el estado de salud de Milagro Sala. A comienzos de julio, allegados a la dirigente ya habían manifestado preocupación por su evolución, luego de la internación que había atravesado semanas antes.
En aquel momento, desde su entorno aseguraron que la referente social no se encontraba bien y reclamaron atención sobre su situación. Ahora, el nuevo mensaje de Rachid volvió a instalar el tema en el centro del debate político. La dirigente de la Túpac Amaru permanece bajo el régimen judicial que cumple desde hace más de 10 años.
En declaraciones radiales realizadas días atrás, Rachid contó que visita a Sala todos los lunes y aseguró que la internación encendió las alarmas. “Justamente vengo de verla. La semana pasada la tuvimos que internar de urgencia. Nos dio un susto grande”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que la dirigente enfrenta una fuerte presión por su situación judicial. “La quieren muerta”, manifestó.
Denuncias por persecución judicial
Esta noticia volvió a poner en el centro de la escena la situación judicial de Sala, cuya detención recibe cuestionamientos por sectores del kirchnerismo, organismos sindicales y organizaciones de derechos humanos. A comienzos de este año, al cumplirse 10 años de su arresto, la CTA de los Trabajadores emitió un comunicado en el que calificó su situación como una “detención arbitraria e ilegal” y denunció una persecución política y judicial en su contra.
Según la central sindical conducida por Hugo Yasky, a Sala la detuvieron el 16 de enero de 2016 tras encabezar un acampe frente a la Casa de Gobierno de Jujuy y desde entonces enfrentó distintos procesos judiciales que derivaron en varias condenas. El gremio también destacó que organismos internacionales de derechos humanos cuestionaron su situación procesal y señalaron que su estado de salud motivó intervenciones de instancias internacionales durante los últimos años.

