El presidente del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, criticó la oportunidad elegida por Cancillería para difundir una protesta formal contra el Reino Unido. El reclamo fue hecho una vez finalizado el partido en el que la Selección Argentina se impuso ante Inglaterra y pasó a la final del Mundial de fútbol. El legislador destacó el accionar de los diputados de su bloque que «hace días exigen las explicaciones pertinentes».
La disputa gubernamental se originó por el tránsito del buque de patrulla oceánica HMS Medway en aguas de jurisdicción argentina a principios de julio. El hecho ya había motivado pedidos de informes por parte de la oposición días atrás. Martínez vinculó la difusión del comunicado oficial con la finalización del encuentro futbolístico. «La Cancillería sacó el comunicado de protesta al Reino Unido por el buque inglés 2 horas después que terminara el partido. No se animaron antes. Más arrastrados no se consigue», expresó.
Detalles del incidente
El conflicto se remonta a los primeros días de julio, cuando el HMS Medway, una unidad de la Marina Real británica, navegó en aguas de jurisdicción nacional mientras se desplazaba desde las Islas Malvinas hacia Punta Arenas, Chile. Según los registros de la Armada Argentina, el buque realizó parte de su trayecto sin la notificación previa correspondiente. Esto activó el monitoreo de las autoridades locales.
Ante esta situación, un grupo de diputados nacionales presentó un proyecto para solicitar precisiones a la Cancillería y al Ministerio de Defensa. Los legisladores calificaron el hecho como de «significativa relevancia institucional» y exigieron conocer si el Poder Ejecutivo tenía conocimiento previo de la maniobra.

La protesta diplomática
Pese a que el incidente ocurrió a inicios de mes, el canciller Pablo Quirno hizo pública la nota de protesta oficial el 15 de julio. Fue, como apunta Martínez, tras el triunfo argentino por 2 a 1 sobre el conjunto inglés. El ministro vinculó la labor diplomática con el resultado deportivo. Señaló: «En la diplomacia, el trabajo no se grita como en los goles, pero nos mueve la misma convicción».
El documento oficial de la Cancillería expresa «el más enérgico rechazo a la realización de los movimientos del buque (…) que no fueron debidamente notificados de conformidad con los acuerdos y declaraciones bilaterales vigentes«. El texto sostiene que «esta acción unilateral constituye una violación a los compromisos asumidos por ambos Gobiernos en la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991» y que dichas incursiones militares son «incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas».
El comunicado, además, reafirma los «legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía» sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

