(BUENOS AIRES).- «Un viaje cálido y agradable al norte helado de Canadá», definió The Hollywood Reporter. La responsable de ese elogio es North of North, la primera serie original canadiense de Netflix que aterrizó en la plataforma el 10 de abril de 2025 y que sigue a Siaja, una joven madre inuk que busca reinventarse en la remota comunidad de Ice Cove, en el archipiélago ártico de Nunavut.
La premisa es sencilla y efectiva. Después de un portazo público y espontáneo a su matrimonio con el «chico de oro» del pueblo, Siaja intenta reconstruir su vida mientras navega la maternidad, un nuevo trabajo y su despertar personal. La trama combina el humor incómodo con una sensibilidad genuina, mostrando los tropezones de una mujer decidida a salir del molde en un entorno donde las reglas las pone la tradición.
Si te gustó Virgin River, esta serie te cae como anillo al dedo. North of North replica esa misma química de pueblo chico donde todos se conocen, los personajes secundarios son entrañables y el romance se mantiene a fuego lento. La tensión entre Siaja y Kuuk, un investigador cree-inuk que llega a Ice Cove, mantiene el pulso amoroso, mientras que la madre de la protagonista, Neevee, aporta un cinismo filoso e hilarante. La diferencia está en la identidad: acá el paisaje no es un bosque acogedor sino una inmensidad blanca y gélida, y el drama se condimenta con una cosmovisión inuit que escapa a cualquier cliché.
Una autenticidad cocinada a -30 grados
Ahí está el verdadero diferencial. La serie no solo entretiene, sino que sumerge al espectador en la cultura inuit contemporánea con una naturalidad pocas veces vista en pantalla. Los valores tradicionales de cooperación y respeto por los mayores atraviesan cada episodio, y las prendas que visten los personajes no son vestuario de utilería: fueron creadas por artistas locales. «It was really important to us that our parkas and anything traditional were made here in Nunavut, by Inuit artists», explicó la cocreadora Stacey Aglok MacDonald.
Para su protagonista, Anna Lambe —nacida y criada en Iqaluit, donde se filmó la serie—, el rodaje fue un fenómeno comunitario. «People constantly came up to hug me and say how proud they were of me and how exciting this was for Nunavut, for Inuit and Indigenous film and television. I wouldn’t have wanted to film it anywhere else because the outpouring of love and support we received was so empowering», contó la actriz.
Esa autenticidad se tradujo en un recibimiento crítico inmejorable. Además de encabezar la lista de las mejores series de Netflix del New York Times, North of North arrasó en los Canadian Screen Awards con 20 nominaciones, llevándose estatuillas a Mejor Comedia y Mejor Actuación Protagónica para Lambe. Los ocho episodios de media hora de su primera temporada equilibran a la perfección la comedia de situación con un trasfondo que no le escapa a las sombras —como el trauma de las escuelas residenciales—, pero sin perder jamás la luz.
La buena noticia es que no te vas a quedar con la intriga. Netflix ya confirmó una segunda temporada, que se encuentra en producción entre Iqaluit y Toronto y tiene previsto su estreno para el 8 de septiembre de 2026. Una excusa perfecta para adentrarse ahora en el invierno de Ice Cove.
