(BUENOS AIRES).- “Por su chapa de líder y más temprano que tarde, Nicolás Otamendi seguramente sea el capitán de River”, pronosticó el periodista Renzo Pantich. La llegada del defensor campeón del mundo es la apuesta del entrenador Eduardo Coudet para dotar de liderazgo al vestuario y construir un equipo capaz de pelear títulos.
Otamendi desembarcó en Núñez con una trayectoria que pocos pueden exhibir. Fue figura en Benfica y Manchester City, y pieza clave en la Selección Argentina que levantó la Copa del Mundo. Su personalidad forjada en la élite lo convierte en un candidato natural a portar la cinta.
Desde el cuerpo técnico lo consideran una incorporación estratégica. No solo suma jerarquía en la zaga central, sino que su carácter competitivo es una herramienta que Coudet pretende contagiar a todo el plantel en un semestre de alta exigencia.
El defensor llegó con el respaldo de haber compartido vestuario con Lionel Messi y otros históricos de la Albiceleste. Ese aprendizaje ahora puede trasladarlo al día a día en River y ayudar a los más jóvenes a manejar la presión. Pantich sostuvo que “por su chapa de líder” el zaguero terminará llevando el brazalete.
En el entorno del plantel creen que su sola presencia eleva la vara en los entrenamientos y en los partidos decisivos, donde los detalles marcan la diferencia. Su intensidad y mentalidad ganadora encajan con la exigencia de un club que no se conforma.
El rol en la Selección y su desembarco en Núñez
Otamendi fue uno de los referentes del ciclo más exitoso de la Selección Argentina. Su presencia en el vestuario de la Albiceleste, compartiendo equipo con los mejores jugadores del país, le dio un aprendizaje que ahora busca trasladar al club de Núñez. El defensor es reconocido por su carácter competitivo y su compromiso en cada pelota dividida.
La trayectoria del defensor en Europa habla por sí sola. En el Benfica sumó experiencia en la Champions League y se consolidó como titular indiscutido antes de dar el salto a la Premier League con el Manchester City, donde compitió en el fútbol más exigente del mundo bajo la conducción de Pep Guardiola. Esa formación táctica de primer nivel es otro de los atributos que River valora para ordenar la última línea.
La frase sobre una futura capitanía no solo apunta a una cuestión simbólica, sino también al rol que el jugador podría asumir dentro del proyecto de Coudet. El entrenador busca construir un equipo con referentes claros y Otamendi aparece como uno de los nombres principales para liderar ese proceso. Su ascendencia sobre el grupo lo consolidó como una voz autorizada, un rol que ahora busca replicar en Núñez.
Por ahora, la capitanía la sigue ejerciendo otro futbolista, pero el camino parece trazado. Con el correr de los partidos, el defensor tendrá la oportunidad de demostrar por qué fue elegido como una de las grandes apuestas del mercado. Si mantiene la influencia que tuvo durante años en Europa y en la Selección, la cinta de capitán podría terminar en su brazo más temprano que tarde.
