(BUENOS AIRES).- La recomendación de Ramón Díaz a Eduardo Coudet metió a River de lleno en el armado del próximo mercado de pases. El riojano acercó dos nombres para reforzar el plantel de cara al segundo semestre, mientras el “Chacho” define las prioridades y la dirigencia trabaja en silencio para cumplir con los pedidos del cuerpo técnico.
Ramón Díaz es “uno de los entrenadores más importantes de la historia del Millonario” y su opinión siempre tiene peso en Núñez. Conoce las exigencias del club como pocos y sabe qué futbolistas toleran la presión de vestir la camiseta de River. Sus recomendaciones apuntan a sumar jugadores con experiencia, personalidad y capacidad para resolver partidos importantes, características que considera indispensables para competir al máximo nivel.
Coudet ya dejó en claro que pretende “un equipo competitivo, con futbolistas de jerarquía y experiencia” para afrontar los desafíos que vienen. Las necesidades principales pasan por un delantero de área, un futbolista ofensivo y variantes que fortalezcan la estructura del plantel. En Núñez entienden que no alcanza con incorporar cantidad: el objetivo es sumar jugadores que rindan de manera inmediata, algo que Ramón Díaz siempre priorizó durante sus ciclos exitosos.
Uno de los nombres que el Chacho tiene apuntado desde hace tiempo es el de Giovanni Simeone. El atacante conoce la institución y su posible regreso lo convertiría en una referencia ofensiva importante para el nuevo ciclo. La idea de la dirigencia es potenciar la competencia interna y por eso la llegada de refuerzos de jerarquía será una prioridad después del Mundial.
River ya concretó movimientos destacados en el mercado. Los regresos de Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán fueron las primeras incorporaciones que ampliaron las alternativas del entrenador. Ambos futbolistas se sumaron para elevar la competencia en los puestos de ataque, una zona que Coudet quiere nutrir con variantes de distinto perfil.
La presencia de Coudet modifica la planificación deportiva del club. El entrenador pretende un equipo intenso, protagonista y con recursos ofensivos, por lo que los refuerzos deberán responder a esas características. La pretensión del cuerpo técnico es construir un River capaz de pelear todos los objetivos en la segunda mitad del año.
El mensaje de Ramón es concreto: para volver a lo más alto, River necesita futbolistas de jerarquía. Ahora será Coudet quien tenga la última palabra y decida cuáles son las piezas ideales para completar su equipo. Mientras tanto, la dirigencia continúa con las gestiones para que después del Mundial lleguen los nombres que ilusionen a los hinchas en el Monumental.
