(BUENOS AIRES).- Enzo Fernández atraviesa el momento más delicado de su carrera después de haber sido expulsado en la final del Mundial 2026. El Real Madrid descartó de manera definitiva su fichaje en las últimas horas, una decisión que el club madrileño ya tenía tomada tras aquella tarjeta roja que dejó a la Selección Argentina con diez jugadores y condicionó la derrota ante España.
La expulsión llegó sobre el cierre del tiempo reglamentario, cuando el mediocampista del Chelsea vio la segunda amarilla por una falta fuerte sobre Pau Cubarsí en la mitad de la cancha. Minutos antes ya había sido amonestado por protestar, lo que terminó de descolocar a una Argentina que hasta ese momento aguantaba el empate con un Dibu Martínez enorme. La Roja finalmente se impuso en el alargue y dejó al equipo de Lionel Scaloni sin la corona.
Aquella roja fue el detonante que aceleró la postura de la dirigencia blanca. La operación exigía una inversión superior a los 120 millones de euros, una cifra que ya se consideraba excesiva, pero la imagen del jugador expulsado en la definición del torneo y la derrota argentina terminaron de inclinar la balanza. La entidad presidida por Florentino Pérez descartó cualquier negociación con el Chelsea y borró el nombre de Enzo Fernández de su lista de prioridades. Según precisó el periodista especializado Ramón Álvarez De Mon, la consagración de España en la final aceleró el análisis interno.
Sin Enzo en el horizonte, el conjunto merengue puso toda su atención en Rodri, que acaba de consagrarse campeón mundial con España. El volante del Manchester City, ganador del Balón de Oro y de rendimiento destacado a lo largo de toda la Copa, pasó a encabezar las alternativas para reforzar el mediocampo. El futbolista tiene contrato hasta 2027 y, según la información que circula, todavía no respondió a la oferta millonaria de renovación que le acercó el club inglés.
Mientras tanto, el presente de Enzo Fernández se complica aún más. El argentino había manifestado su intención de dejar el Chelsea tras una mala relación con el cuerpo técnico anterior, pero la entidad londinense se niega a negociar una salida. El club lo considera una pieza central y solo aceptaría una oferta cercana a los 120 millones de libras esterlinas, una suma que parece inalcanzable para cualquier pretendiente.
La decisión del Real Madrid reduce todavía más el margen de maniobra. Manchester City aparece como el único destino con capacidad económica para afrontar una operación de ese calibre, aunque el fuerte gasto que ya realizó en este mercado y las tensas relaciones entre ambas instituciones hacen que una transferencia sea poco probable.
Salvo un giro inesperado, el campeón mundial continuará vistiendo la camiseta del Chelsea. El nuevo entrenador, Xabi Alonso, le dio un respaldo público y afirmó que espera trabajar con él en la temporada 2026-27. La prioridad del mediocampista ahora es recuperar su mejor versión y dejar atrás el episodio que le cerró las puertas del Bernabéu.
