(BUENOS AIRES).- Pan tostado, tomate, ajo y albahaca. Con apenas cuatro ingredientes y un horno armás una bruschetta que te salva desde el desayuno hasta la cena con amigos. En enos de media hora tenés un aperitivo que vuela.
La bruschetta es ese comodín que nunca falla. Si te piden pizza, bruschetta; si caen invitados de sorpresa, bruschetta; si querés un snack caliente a la noche, bruschetta. La clave está en usar pan fresco para que las tostadas queden aireadas y en no escatimar con los tomates bien rojos. Las recetas originales admiten desde tomates cherry hasta el clásico tomate perita, siempre que estén maduros y se mezclen con albahaca recién picada.
Ingredientes
1 baguette o pan francés mediano
2 tazas de tomates cherry (o 8 tomates perita, bien rojos)
2 dientes de ajo
Un puñado generoso de hojas de albahaca fresca
Aceite de oliva virgen extra, a gusto
Sal y pimienta, a gusto
Vinagre balsámico (opcional)
Cortá la baguette en rodajas al bies, pincelalas con aceite de oliva y llevalas al horno precalentado a 180?°C hasta que los bordes queden dorados, unos 7 minutos. Apenas retirás el pan, frotá cada tostada con el ajo partido a la mitad para que desprenda todo su aroma.
Mientras se tuesta el pan, lavá los tomates, quitá las semillas y picá en cubos chicos. Picá también la albahaca en tiras gruesas. Mezclá todo en un bol con un buen chorro de aceite de oliva, unas gotas de vinagre balsámico, sal y pimienta. Dejá macerar unos 10 minutos para que los sabores se integren.
Repartí la mezcla de tomate sobre cada tostada caliente, decorá con hojas de albahaca enteras y serví en el momento. Si querés darle un toque extra, sumale un hilito de aceite de oliva por encima o unas lascas de queso parmesano.
El tip definitivo: cuanto más fresco el pan y más generosa la cantidad de tomate sobre la tostada, más crocante y jugosa te queda cada bruschetta. Si no conseguís albahaca, probá reemplazarla por cilantro fresco: otra hierba perfumada que le va de maravilla. Una receta simple que se vuelve adictiva.
