(BUENOS AIRES).- Una de las cocineras más creativas de las redes, @larusacocina, compartió una receta de pizza a la romana que llega justo para el partido de mañana. Siempre atenta a resolver las cenas de último momento, hizo foco en un formato que cambia todo: la forma alargada, estirada a dedo sobre la asadera, ideal para comer con la mano sin perderse ni un minuto del Mundial.
Con la Selección Argentina jugando un partido clave este viernes, la pizza rectangular se vuelve la excusa perfecta para juntar amigos frente al televisor sin complicarse con platos ni cubiertos. La receta, que la cocinera subió a su cuenta de Instagram, transforma la clásica casera en una prepizza finita y crocante que después se carga con los toppings que más te gusten.
Ingredientes
Para la masa
500 g de harina 000
10 g de sal fina
5 g de levadura seca (o 25 g de levadura fresca)
30 ml de aceite de oliva
300 ml de agua tibia
Para la salsa express (sin cocinar)
300 g de tomate triturado
1 diente de ajo rallado
Sal a gusto y un puñado de albahaca fresca o seca
Los toppings para combinar en mitades
Queso mozzarella
Queso roquefort
Cebolla caramelizada
Ananá
Jamón crudo y rúcula fresca
Aceitunas y orégano
El paso a paso de la rectea para alentar a la Selección
Poné la harina en un bowl grande, hacé un hueco en el centro y volcá ahí el agua tibia, la levadura y el aceite. La sal la tirás por el borde exterior y empezás a integrar con las manos hasta formar un bollo tierno.
Amasá 5 minutos sobre la mesada hasta que la masa quede lisa. Tapala con un repasador limpio y dejá descansar en un lugar cálido de 30 a 40 minutos, hasta que duplique el tamaño. Aceitá bien una asadera rectangular y estirá la masa directamente con la yema de los dedos, empujando hacia las esquinas para que quede bien finita; dejá reposar 10 minutos más ahí mismo.
Para el piso de la prepizza, mezclá el tomate triturado con el ajo rallado, la albahaca y sal a gusto. Pintá las masas con una buena capa de salsa y llevalas a un horno bien fuerte, entre 200 y 220 °C, durante 8 a 10 minutos. Así conseguís una base crocante antes de sumar los quesos.
Sacá las bases, cubrilas con abundante mozzarella y armá los combos que más te tienten. La versión gourmet lleva jamón crudo y rúcula fresca recién salida del horno. Para los valientes del agridulce, jamón cocido y rodajas de ananá bien escurridas. Y si vas por lo intenso, una lluvia de roquefort y cebolla caramelizada. Volvé a hornear hasta que el queso burbujee y los bordes estén dorados.
El tip de @larusacocina para ganarle al reloj: podés hacer las prepizzas la noche anterior, guardarlas envueltas en film en la heladera y, cuando vuelvas a casa, solo les ponés los toppings y golpe de horno. Una receta práctica, bien casera y pensada para alentar sin despegarse del sillón. Tenés que probarla.
