ESPECTÁCULO

Queso brie casero: la receta de Paulina Cocina para sorprender a tus invitados con la picada

 

La cocinera compartió el paso a paso de su versión más viral.

 
Recetas
Recetas

(BUENOS AIRES).- “El queso brie es una de esas maravillas gastronómicas que, con solo mencionarlo, nos transporta a una picada con amigos, a una copa de vino o a un momento de puro disfrute”, arranca Paulina Cocina en una de las recetas más pedidas de su sitio. La cocinera compartió su versión del queso brie al horno con miel y nueces, un plato que en 25 minutos te resuelve el aperitivo y te deja como un profesional.

La preparación es tan simple que sorprende. Paulina contó que el brie al horno “es, quizás, la forma más popular y deliciosa de prepararlo”, y no miente: al calentarse, el interior se vuelve una crema untable que combina con pan, frutas o galletas. La receta, pensada para 4 a 6 personas, usa ingredientes que casi siempre tenés en casa y no te obliga a ser un experto.

Queso brie al horno con miel y nueces

Para arrancar, juntá todo sobre la mesada. Vas a necesitar:

  • 1 trozo de queso brie de unos 200 a 250 gramos.

  • 2 cucharadas de miel.

  • 1 puñado de nueces picadas.

  • Aceite o papel manteca para la fuente.

  • Ramitas de romero o tomillo fresco, si te gusta ese toque aromático.

  • Pan baguette, galletas saladas o trozos de manzana para acompañar.

Precalentá el horno a 180 °C. Colocá el queso brie en una fuente pequeña apta para horno, con una ligera capa de aceite o sobre papel manteca para que no se pegue. Con un cuchillo hacé cortes superficiales en la parte superior de la corteza, formando una rejilla: así el calor penetra parejo y el queso se derrite sin reventar.

Volcá la miel sobre el queso y asegurate de que entre bien en los cortes. Esparcí las nueces picadas por arriba y sumá las ramitas de romero o tomillo si te animás. Llevá la fuente al horno y dejalo entre 15 y 20 minutos, hasta que el interior burbujee y la corteza esté dorada pero no quemada.

Apenas lo retirás del horno, Paulina recomienda “dejarlo reposar un par de minutos antes de servir”. El motivo es simple: “el secreto para disfrutar al máximo del sabor del queso brie es servirlo a temperatura ambiente”, y la cocinera advierte que “un queso brie demasiado frío pierde gran parte de su encanto”. Una vez tibio, rodealo con pan, galletas o manzana y dejá que cada comensal se sirva untando a gusto.

La corteza blanca del brie es totalmente comestible y, según explicó Paulina, se trata de un moho noble —Penicillium camemberti— que le da ese carácter inconfundible. Es un queso que ya en el siglo VIII era el favorito del emperador Carlomagno, así que estás llevando a la mesa un pedacito de historia francesa con solo prender el horno. Una receta simple que se vuelve adictiva al primer bocado.