ESPECTÁCULO

Tapa de asado a la olla: una receta económica y rendidora

 

Con solo una hornalla, paciencia y unos pocos ingredientes.

 
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(BUENOS AIRES).- El chef Paco Almeida compartió su receta de tapa de asado a la cacerola, un plato bien de invierno que no necesita horno ni parrilla y queda tierno con muy poco esfuerzo. Con un puñado de ingredientes y paciencia, la carne sale tan jugosa que se corta con cuchara.

Esta receta de tapa de asado a la olla es de esas preparaciones que hace décadas están en las cocinas argentinas. Cuando el frío aprieta, nada mejor que prender una hornalla, dejar que se cocine despacito y que la salsa se vaya haciendo casi mágica mientras uno espera con un puré o arroz blanco listo. Además, es económica y rinde para toda la familia.

Ingredientes

  • 1 kg a 1 ½ kg de tapa de asado (sin demasiada grasa)

  • 2 cebollas

  • 1 morrón rojo

  • 1 morrón verde

  • 1 zanahoria

  • 1 o 2 dientes de ajo enteros

  • ½ copa de vino tinto (opcional, pero suma mucho)

  • 1 cubo de caldo de carne o verduras

  • Agua (cantidad para cubrir las verduras)

  • Sal y pimienta a gusto

El paso a paso de la receta de carne a la cacerola

Lo primero es sellar la carne. Calentá una cacerola con un chorrito de aceite, poné la tapa de asado y dejá que se dore bien de todos los lados. Hacelo a fuego fuerte y con la olla destapada: el secreto es que quede un colorcito tostado que después le va a dar un sabor increíble a la salsa. Cuando esté lista, la retirás y la reservás.

En la misma cacerola, sin lavar, agregás un poquito más de aceite y echás la cebolla, los morrones y la zanahoria cortados en trozos o aros. Rehogá a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que los vegetales estén bien blanditos y doraditos. Ese fondo de cocción va a concentrar todo el gustito de la carne.

Ahora viene el toque que hace la diferencia. Incorporá la media copa de vino tinto, los dientes de ajo enteros y dejá que evapore el alcohol con la olla destapada durante 2 o 3 minutos. Vas a sentir un aroma que llena la cocina. Si no tenés vino tinto, el blanco también funciona bárbaro.

Sumá el agua y el cubo de caldo, revolvé para que se disuelva y volvé a colocar la carne adentro de la cacerola. Tapá y bajá el fuego al mínimo. Dejala cocinar entre una hora y media y dos horas, hasta que al pincharla con un tenedor la carne se entregue sin resistirse. La cocción lenta es clave: no tengas apuro y mantené la hornalla apenas burbujeando, porque si te pasás de fuego la carne se reseca.

Paco Almeida insiste en que el vino tinto no solo levanta el sabor sino que ayuda a tiernizar la carne. También recomienda sumar unas hojitas de laurel o un toque de romero en poca cantidad. Si no usás cubito, salá las verduras al rehogarlas y corregí la salsa al final. Una receta rendidora, sin vueltas, que deja la casa con olor a guiso de la abuela. Hacela este finde, que con estos fríos va como piña.