ESPECTÁCULO

Receta de torta esponjosa: tres versiones con una sola masa

 

Tres variantes con una misma masa base: limón, crumble azucarado y frutas. Ideal para la merienda.

 
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(BUENOS AIRES).- "La tarde del domingo siempre pide una rica merienda y tener una receta base de torta esponjosa resuelve sin complicaciones el antojo", dijo Marisa Cortéz. Con esa premisa, la periodista y cocinera compartió una preparación versátil que, con una sola masa, permite hacer tres tortas bien distintas: de limón, con crumble azucarado y con frutas.

Cortéz explicó que "a partir de la misma masa, con pequeños cambios en el sabor, la cobertura o el relleno, se pueden lograr versiones bien distintas entre sí". La masa base lleva 3 huevos, 200 g de azúcar, 200 g de harina, 100 ml de aceite neutro, 100 ml de líquido (leche o jugo, según la variante), una cucharada de polvo para hornear y una pizca de sal.

Para prepararla, se baten los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede pálida y espumosa. Luego se incorpora el aceite en hilo sin dejar de batir, se suma el líquido elegido y, por último, la harina tamizada junto con el polvo de hornear y la sal, integrando con movimientos suaves. La preparación se vuelca en un molde enmantecado y se hornea a 180 °C entre 35 y 40 minutos, hasta que al pinchar con un palillo salga seco.

Cortéz detalló: "Te proponemos una con perfume a limón, otra con un crumble azucarado bien crocante, y una tercera con fruta integrada a la masa". La primera variante, la torta de limón, reemplaza la leche por jugo de limón y suma la ralladura de un limón; opcionalmente se pueden agregar gotas de esencia para reforzar el aroma. Una vez fría, se puede bañar con un glaseado simple de jugo de limón y azúcar impalpable.

La segunda opción, la torta azucarada con crumble, suma una cobertura crocante antes de entrar al horno. Se mezclan 50 g de manteca fría, 50 g de azúcar y 70 g de harina, se desmenuza con los dedos hasta formar grumos y se espolvorea sobre la masa cruda. Durante la cocción, el crumble se dora y queda crujiente, mientras la torta se mantiene húmeda por dentro.

La tercera versión, la torta con frutas, incorpora 1 o 2 manzanas cortadas en cubos chicos (también funciona con pera o durazno en lata bien escurrido). Se integran con movimientos suaves antes de volcar la preparación en el molde. La fruta se cocina dentro de la masa y le aporta una humedad extra.

Para que no se hunda en el centro, no hay que abrir el horno durante los primeros 25 minutos de cocción. Si se usa fruta en lata, es clave escurrirla muy bien para que la masa no quede pesada por el exceso de líquido. Una vez fría, la torta se puede guardar tapada a temperatura ambiente hasta 3 días, o en la heladera si tiene glaseado. La receta base admite también ralladura o esencia según la variante que elijas, y el resultado siempre es una torta esponjosa ideal para acompañar el mate de la merienda.