(BUENOS AIRES).- Los referentes de River, con Nicolás Otamendi dentro del grupo de referentes, mantuvieron una charla con el presidente Stefano Di Carlo para pedir por la vuelta de Germán Pezzella al plantel profesional. El defensor de 35 años integra la lista de marginados y se entrena diferenciado en el predio de Cantillo desde fines de mayo.
Una decisión que nace del vestuario
La reunión se produjo después de las dos derrotas en el arranque del semestre, que incluyeron la eliminación en los 16avos de final de la Copa Argentina y los silbidos del Monumental. El mal momento deportivo movilizó a los jugadores de mayor ascendencia a interceder por un defensor que no ve acción oficial desde el 24 de mayo.
Ese día, Pezzella ingresó veinte minutos en la final del Torneo Apertura que Belgrano le ganó a River por 3-2. Desde entonces, la directiva lo apartó junto a otros nombres con el objetivo de achicar la cantidad de futbolistas en el plantel y darle salidas a ciertos nombres que no cumplieron las expectativas desde que llegaron.
Del grupo de marginados, Maximiliano Meza y Paulo Díaz ya rescindieron sus contratos, mientras que Franco Armani y Juan Fernando Quintero también quedaron con el pase en su poder. Pezzella, en cambio, podría convertirse en el único que el entrenador Eduardo Coudet vuelva a tener en cuenta si la dirigencia accede al pedido.
Los referentes valoran el liderazgo y la experiencia del zaguero, y por eso impulsaron la charla con Di Carlo. Hasta el momento, no hay precisiones sobre cuál fue la respuesta del máximo mandatario del Millonario ni si la comisión directiva está dispuesta a dar marcha atrás con la política de depuración que había adoptado semanas atrás.
La eventual reincorporación de Pezzella marcaría un giro en la estrategia dirigencial, que buscaba oxigenar el vestuario y liberar masa salarial. La presión de los pesos pesados del plantel se suma a un contexto de urgencia futbolística: River arrancó el semestre con el pie izquierdo y necesita levantar rápido en el Torneo Clausura para que los silbidos del Monumental no se repitan.
El defensor de 35 años se puede convertir en el único de los marginados por la dirigencia en volver a ser tenido en cuenta por Coudet. Una decisión que, de concretarse, contrastaría con las salidas ya consumadas de Meza, Díaz, Armani y Quintero, quienes quedaron con el pase en su poder por decisión del club.
Mientras el plantel se prepara para el próximo compromiso liguero, Pezzella sigue su puesta a punto físico en el predio de Cantillo. Si recibe el alta, deberá acelerar su acondicionamiento después de más de dos meses sin actividad oficial: su última vez en cancha con la camiseta de River fue aquel 24 de mayo, cuando ingresó veinte minutos en la derrota 3 a 2 ante Belgrano de Córdoba por la final del Apertura.
