(BUENOS AIRES).- «Lo de Giovanni González es un espanto». La definición de Renzo Pantich retrata el malestar con el presente de River, que acumula 47 días de pretemporada y sumó al lateral uruguayo por 500 mil dólares. El periodista fue lapidario al comparar su nivel con el de un jugador del Federal A: «que tiene más o los mismos problemas que un 4 del Federal A a la hora de hacer los relevos, a la hora de cerrar, a la hora de controlar la pelota, a la hora de tirar un centro». Además, sentenció que «lo barato sale caro».
Esa baja performance, según Pantich, le abre la puerta a Gonzalo Montiel: «Montiel con esto se gana el puesto y este titular indiscutido». El campeón del mundo sería el beneficiado por el flojo rendimiento del uruguayo, que llegó al club de Núñez con expectativas que hasta ahora no se reflejaron en la cancha. La pretemporada extensa que encaró River no alcanzó para que González mostrara una evolución, y las críticas se multiplican entre los hinchas y los analistas. Pantich remarcó que los problemas del lateral son notorios en facetas básicas como los relevos, el cierre de espacios, el control de pelota y los centros, fundamentales para un marcador de punta en el esquema de Marcelo Gallardo.
El foco en la dirigencia
Pantich apuntó directamente contra Pablo Longoria, responsable de la llegada de González. Recordó que «500 mil dólares y todos aplaudían la gestión Longoria» y lanzó: «yo no sé que le vio Longoria a Giovanni González sinceramente». También se preguntó: «si para esto vino Longoria para que hayan pasado 47 días y River involucione».
La crítica también alcanzó la gestión deportiva del club. Pantich señaló que «la gran mayoría de los borrados se están entrenando en el predio Cantilo» y cuestionó que esa tarea la podría hacer el propio Marcelo Gallardo o Enzo Francescoli, sin necesidad de una mesa de fútbol con tantas voces. Para el periodista, la estructura de decisiones que armó River no justifica un refuerzo que, a sus ojos, no está a la altura de lo que exige el club.
El análisis se extendió a la cúpula dirigencial. «Terminó también una era: la era de la responsabilidad de Brito, la era de la responsabilidad de Gallardo, la era en donde la responsabilidad pasaba también por parte de la Secretaría Técnica», afirmó Pantich. Y remarcó que ahora la pelota la tiene el presidente, de ahí para abajo Longoria, Francescoli y el Chacho Caudet. En ese reparto de culpas, el presente futbolístico de River queda bajo la lupa de todos los estamentos que integran la toma de decisiones en el Monumental.
Cerró con la frase que, según dijo, le repetía su padre: «lo barato sale caro, una vez me dijo mi viejo». Un mensaje que resume su visión sobre una contratación que no convence y que deja a River con más dudas que certezas de cara al arranque de la competencia oficial.
