DEPORTES

La prioridad de Riquelme: un centro delantero para Boca «Hay una negociación y un tapado»

 

Riquelme busca un 9 para Boca y negocia por un tapado

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- La derrota ante Deportivo Riestra dejó una conclusión clara en Boca: el equipo necesita más variantes ofensivas. Juan Román Riquelme y la dirigencia ya analizan movimientos para reforzar el plantel, con un objetivo prioritario: encontrar un nuevo centrodelantero. David Romero, delantero de Tigre, es una de las alternativas que aparecen en la agenda.

Rodolfo Arruabarrena trabaja para cambiar la imagen antes del partido frente a O’Higgins en Chile. El entrenador busca un futbolista capaz de jugar de espaldas al arco, sostener ataques, ganar duelos físicos y también aportar goles en momentos determinantes. La intención es sumar un refuerzo que eleve la competencia interna y le dé al equipo una herramienta ofensiva distinta a las que ya tiene.

El partido ante Riestra volvió a dejar expuesta esa necesidad. Boca manejó la posesión durante largos momentos, pero careció de profundidad, claridad en los últimos metros y capacidad para transformar el dominio territorial en situaciones de gol. El equipo terminó dependiendo de centros y acciones aisladas para intentar descontar.

Las gestiones por Romero

David Romero es una de las opciones que analiza la dirigencia. En una eventual negociación, Tigre pretendería incluir futbolistas del plantel xeneize, entre ellos Jabes Saralegui y Camilo Rey Domenech.

La búsqueda de un delantero no es nueva para Boca. En los últimos mercados, Riquelme ya había evaluado distintas posibilidades para sumar un atacante con características diferentes a los nombres actuales del plantel. Entre las opciones que fueron vinculadas anteriormente con el club apareció Ezequiel Ávila, quien quedó libre tras su salida del fútbol español y fue una posibilidad considerada para reforzar la ofensiva.

La llegada de un nueve también responde a una cuestión estratégica. La exigencia del club obliga a contar con futbolistas capaces de marcar diferencias y evitar que el equipo dependa únicamente de momentos individuales. La dirigencia entiende que el plantel necesita sumar jerarquía y variantes para afrontar una segunda parte del año con objetivos importantes.

Después del duro golpe ante Riestra, el mercado aparece como una oportunidad para corregir falencias. Boca necesita reaccionar dentro de la cancha, pero también busca respuestas fuera de ella. Ahora Riquelme deberá definir cuál será el próximo movimiento, con la prioridad puesta en encontrar un delantero que encaje en el proyecto deportivo y que pueda darle al equipo una solución inmediata.