(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme recibió un nuevo pedido del entrenador Rodolfo Arruabarrena para reforzar el ataque de Boca Juniors y la dirigencia ya analiza alternativas en el mercado de pases. “El Vasco Arruabarrena entiende que el equipo necesita más variantes ofensivas para afrontar los desafíos del semestre y por eso le solicitó al Consejo de Fútbol la llegada de un atacante que pueda aportar jerarquía, velocidad y gol”, según surge de las oficinas del club.
La búsqueda apunta a sumar competencia y elevar el nivel de una delantera que sufrió cambios importantes en los últimos meses. “La salida de algunos nombres importantes y los problemas físicos que atravesaron determinados futbolistas encendieron las alarmas en Boca”, explicaron desde el entorno de la dirigencia. Riquelme trabaja junto a su equipo para encontrar una incorporación que encaje en la idea futbolística del nuevo entrenador y que pueda transformarse en una pieza importante dentro del esquema azul y oro.
Jonathan Calleri, el nombre que seduce al Vasco
Jonathan Calleri es uno de los nombres que apareció en carpeta y que es del gusto del entrenador por su experiencia y conocimiento del mundo Boca. Sin embargo, la negociación no sería sencilla. “La situación contractual del atacante en San Pablo y su intención de permanecer allí” complican cualquier intento de repatriarlo, según admiten puertas adentro del club.
Desde la llegada de Arruabarrena, Boca comenzó una etapa de reestructuración en la que el entrenador pretende darle una identidad más marcada al equipo. Entre sus prioridades aparece la necesidad de contar con futbolistas desequilibrantes en ataque, capaces de resolver partidos cerrados y acompañar a los delanteros que continúan en el plantel.
La dirigencia también evalúa otras alternativas que surgieron en los últimos días. La intención explícita es no apresurarse y elegir un jugador que pueda marcar diferencias, ya que el mercado de pases representa una oportunidad para cambiar la imagen del equipo y devolverle protagonismo en las competencias que tendrá por delante.
Riquelme sabe que los refuerzos serán determinantes para acompañar el nuevo ciclo del Vasco. El presidente de Boca busca cumplir con los pedidos del entrenador y darle herramientas suficientes para competir, especialmente después de un período donde el equipo no logró alcanzar los objetivos deportivos esperados.
Arruabarrena pretende tener más variantes en los últimos metros de la cancha y contar con jugadores que puedan adaptarse a diferentes sistemas ofensivos. La búsqueda de un atacante se convirtió en una de las prioridades por las modificaciones que sufrió el plantel y por la necesidad de sumar potencia ofensiva para los desafíos del semestre.
El mercado todavía tiene varios capítulos por delante y en Boca saben que deberán manejar los tiempos con paciencia. La dirigencia analiza nombres, condiciones económicas y posibilidades reales para evitar errores y conseguir un futbolista que llegue para ser protagonista, no solamente una alternativa más.
Mientras tanto, los hinchas esperan novedades y miran con atención cada movimiento de Riquelme. La búsqueda de un nuevo atacante aparece como una de las primeras grandes decisiones de esta etapa y el desafío será construir un equipo renovado que vuelva a pelear por títulos junto a Arruabarrena.
