(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme volvió a poner el foco en Alan Lescano, mediocampista de Argentinos Juniors, para cubrir la posible salida de Tomás Belmonte de Boca. La dirigencia xeneize entiende que si Belmonte se va, el sector central del equipo necesitará un intérprete con dinámica, juego asociado y llegada al área, y el perfil de Lescano encaja en esa búsqueda.
Belmonte había llegado para darle equilibrio al mediocampo, pero una eventual partida obligaría a Riquelme y a Rodolfo Arruabarrena a rearmar esa zona sin perder variantes. El volante de Argentinos ya había sido observado con anterioridad y ahora el escenario vuelve a ponerlo en carpeta como una alternativa concreta para reforzar a Boca en el corto plazo.
Lescano se destacó en el Bicho por su capacidad técnica, su movilidad para moverse por distintos sectores del ataque y su facilidad para participar en la generación de juego. En un contexto donde Boca expuso dificultades en la construcción —la dura derrota ante Deportivo Riestra dejó a la vista la falta de un futbolista que rompa líneas—, un mediocampista con esas características aparece como una solución atractiva.
Su perfil combina técnica individual, buena pegada y capacidad para moverse por distintos sectores del mediocampo ofensivo. Ese desequilibrio le daría a Boca una variante diferente en un plantel que, tras la caída con Riestra, aumentó la necesidad de contar con jugadores capaces de romper líneas y generar peligro en ataque.
La negociación podría encaminarse con cierta fluidez porque Argentinos Juniors tiene ahora la totalidad de la ficha. El club de La Paternal adquirió el porcentaje que pertenecía a Gimnasia de La Plata y eso le permite a Boca sentarse a charlar directamente sin depender de terceros. Sin embargo, el jugador tiene contrato hasta diciembre de 2027 y la valoración que maneja Argentinos es alta, por lo que el Xeneize debería hacer una inversión importante si decide avanzar formalmente.
La mirada sobre Lescano no obedece solo a una urgencia del momento. Riquelme busca sostener una política de plantel que prioriza futbolistas jóvenes con margen de crecimiento y capacidad de convertirse en protagonistas, y el volante se inscribe en ese modelo que la dirigencia considera fundamental para el proyecto deportivo.
Mientras el mercado avanza, en Brandsen 805 evalúan si la salida de Belmonte se concreta para activar luego los contactos por Lescano. La decisión quedará en manos de Riquelme, que deberá moverse rápido para no perder a un apuntado que vuelve a aparecer en el radar justo cuando Boca necesita respuestas futbolísticas. La novela recién comienza y promete más capítulos en las próximas semanas.
