BOCA JUNIORS

Riquelme decidió el destino de los 8 millones de Zeballos «Quiero equilibrar el equipo»

 

El presidente de Boca explicó cómo se usará el dinero de la venta al Napoli

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya tiene decidido el destino de los casi 8 millones de euros que Boca Juniors recibirá por la transferencia de Exequiel Zeballos al Napoli: el dinero se reinvertirá en refuerzos para el plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena, con la prioridad puesta en sumar un delantero con desequilibrio que reemplace al Changuito.

Zeballos, una de las mayores promesas surgidas de las inferiores del club, dejará Brandsen 805 tras varias temporadas en las que las lesiones frenaron su explosión definitiva. Pese a esos altibajos, su potencial de crecimiento lo convirtió en un activo atractivo para el fútbol italiano, que ahora se lleva al extremo argentino a cambio de una suma que alivia las arcas del Xeneize.

La dirigencia encabezada por Riquelme no pretende usar ese ingreso únicamente para equilibrar las cuentas. La idea principal sería reinvertirlo en la llegada de refuerzos para el plantel profesional que eleven la competitividad del equipo y le den al Vasco Arruabarrena las herramientas que necesita para pelear en todos los frentes.

La salida del Changuito deja un vacío ofensivo que obliga al Consejo de Fútbol a moverse rápido. La intención de Riquelme sería incorporar un delantero que pueda competir por un lugar en el equipo y aportar desequilibrio en los últimos metros de la cancha, una característica que Zeballos supo mostrar en sus mejores momentos con la azul y oro.

La búsqueda no se limita a un reemplazante directo. Boca planea combinar juventud con experiencia y ya tiene en carpeta los nombres de Leandro Paredes y Sebastián Villa. La llegada del mediocampista de la Selección argentina y el regreso del colombiano forman parte de una estrategia donde se intenta combinar jerarquía internacional con jugadores jóvenes que puedan potenciarse dentro del club.

Rodolfo Arruabarrena sabe que tiene por delante un desafío de enorme exigencia al frente de Boca. El entrenador necesita conformar un equipo competitivo y la dirigencia considera fundamental darle alternativas en diferentes sectores del campo para que el equipo no pierda poder ofensivo ni variantes tácticas tras la partida de Zeballos.

Un plan que va más allá del reemplazante

Además de buscar un delantero, existe la posibilidad de que parte del dinero de la venta se use para mejorar contratos y sostener a figuras importantes del plantel. La dirigencia entiende que después de una transferencia relevante, mantener una estructura competitiva también implica cuidar a los jugadores que continúan en el club.

La transferencia de Zeballos al Napoli marca un nuevo capítulo en la política de Boca con sus juveniles. Si bien el Xeneize pierde a una de sus grandes promesas, la intención de Riquelme es transformar esa salida en una oportunidad para potenciar al equipo de cara a los próximos desafíos.

Con la operación prácticamente cerrada, en el club buscan que la venta del Changuito no sea solamente una salida, sino el punto de partida para construir un plantel más fuerte. Ahora todas las miradas quedan puestas en los próximos movimientos del mercado y en la capacidad del Consejo de Fútbol para concretar los refuerzos que ya analiza.