RIVER PLATE

Ni Coudet ni Gallardo: la estadística que nadie pudo romper en River

 

El defensor habló tras la caída y dejó una frase que enciende alarmas en Núñez

 
Eduardo Coudet
Eduardo Coudet

(BUENOS AIRES).- "Quien se esconde, no sabe lo que es representar a un club grande", dijo Nicolás Otamendi tras la derrota. La caída 1-0 ante Barracas Central en el Monumental dejó al desnudo una estadística lapidaria: River acumula 20 meses sin revertir un marcador luego de arrancar en desventaja.

La noche del sábado había empezado con motivos de sobra para el festejo: los homenajes a Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, los debuts de Nicolás Otamendi y Ángel Correa, y el regreso mundialista de Gonzalo Montiel. Pero el gol visitante nubló todo y expuso la fragilidad de un equipo que volvió a iniciar un torneo con el pie izquierdo.

Desde noviembre de 2024, River comenzó con el marcador en contra en 26 partidos y no ganó ninguno: sumó 18 derrotas y apenas 8 empates. La racha nació bajo el ciclo de Marcelo Gallardo y se mantiene inalterable con Eduardo Coudet, que todavía no encontró la fórmula para que sus jugadores reaccionen cuando reciben el primer golpe.

Veinte meses sin reacción

La última vez que River se levantó de un resultado adverso fue el 6 de noviembre de 2024, cuando superó 3-2 a Instituto en Córdoba. La cachetada ante Barracas llevó al cuerpo técnico a suspender la conferencia de prensa. Ariel Broggi, ayudante de campo que dirigió en lugar del suspendido Eduardo Coudet, tampoco enfrentó a los periodistas. El único que dio la cara fue Otamendi.

"En una jugada de mierda nos hicieron un gol", reconoció el defensor, que asumió la responsabilidad por el flojo comienzo. Su bronca reflejó el momento de un plantel al que todavía no le alcanza con los refuerzos.

El club apartó a 15 futbolistas y sumó cinco incorporaciones en este mercado, pero las piezas no encajan. La derrota del sábado dejó a Eduardo Coudet en la cuerda floja y reavivó las dudas sobre el rumbo del equipo. El entrenador arrastra el peso de una estadística que ya había golpeado a su antecesor y que se volvió una mochila cada vez más difícil de sacudir.

La racha negativa atravesó dos ciclos distintos sin que nadie consiguiera cortarla. Cada vez que el rival abre el marcador, River se desdibuja y pierde el control del partido. Frente a Barracas Central, un equipo que en los papeles no debería haberlo complicado, la historia se repitió con un guion ya conocido por los hinchas.

Esa estadística de 20 meses sin remontadas se volvió el principal desafío para Eduardo Coudet, que quedó otra vez bajo la lupa y necesita un golpe de timón urgente para enderezar un barco que hace tiempo navega sin rumbo fijo.