(BUENOS AIRES).- Kendry Páez entrena apartado del plantel y su ciclo en River llegó a su fin antes de lo esperado. El volante ecuatoriano, que nunca logró consolidarse como titular, ya tiene a dos clubes europeos interesados en recibirlo una vez que concrete su salida del club.
El pase de Páez pertenece al Chelsea, por lo que deberá regresar a Inglaterra y luego ser reubicado a préstamo en otra institución. La intención es que el futbolista sume minutos y recupere protagonismo en una liga competitiva.
La decisión del cuerpo técnico de River se basó en la poca participación del jugador y en que no alcanzó el porcentaje mínimo de partidos necesario para sostener su lugar. Esa falta de minutos terminó de sellar la salida anticipada del volante, que fue apartado del grupo principal.
Páez había llegado al club con grandes expectativas. En River lo imaginaban como una pieza importante en el recambio ofensivo. Sin embargo, el rendimiento no estuvo a la altura de lo esperado y su protagonismo fue decreciendo con el correr de los meses. Apenas mostró destellos del talento que lo convirtió en una de las promesas más prometedoras del fútbol sudamericano.
En total, el volante sumó pocos encuentros y nunca pudo acercarse a la versión que lo había posicionado como una de las grandes apuestas del fútbol internacional. El contraste entre lo que se esperaba y lo que efectivamente rindió fue determinante para que el cuerpo técnico dejara de considerarlo una opción dentro de la rotación habitual.
Europa, el destino inmediato
El apartamiento del grupo principal marcó un punto de quiebre. A partir de ese momento, su salida comenzó a ser cuestión de tiempo. El Chelsea sigue de cerca cada paso para definir el próximo destino de su ficha.
Los dos clubes que pican en punta para quedárselo están en el fútbol europeo, una señal clara de que la carrera del ecuatoriano seguirá desarrollándose fuera de Sudamérica. La prioridad del Chelsea es que Páez continúe su evolución en un equipo que le ofrezca mayores oportunidades que las que tuvo en River.
El desafío para el mediocampista será sumar minutos, ganar confianza y demostrar por qué fue considerado una de las joyas del continente. En River, mientras tanto, ya lo dan como un capítulo cerrado dentro de un mercado de pases que sigue dejando movimientos inesperados.
