(BUENOS AIRES).- River todavía no definió el futuro de los jugadores apartados por Eduardo Coudet, pero el entrenador ya movió fichas puertas adentro para que la responsabilidad no recaiga solo sobre el cuerpo técnico. Coudet habló con Stefano Di Carlo, secretario general del club, y le pidió que las decisiones se comuniquen como una determinación institucional, según trascendió en las últimas horas.
El mensaje del DT apunta a repartir el peso de una planificación que, en los papeles, involucra a varias áreas de la dirigencia. La conformación del plantel, las salidas y las posibles incorporaciones son parte de un trabajo conjunto y Coudet busca que eso quede reflejado en la comunicación hacia afuera y hacia el grupo.
A pesar de la drástica reducción del plantel, el entrenador dejó trascender que algunos de los futbolistas apartados podrían haberle sido útiles para afrontar la temporada. Sin embargo, la decisión final fue achicar el grupo y concentrar los esfuerzos en quienes hoy están bajo su consideración directa.
El futuro de los apartados
El club maneja tres alternativas concretas para esos jugadores: buscarles una salida en el mercado, negociar préstamos a otros equipos o mantenerlos entrenándose de manera diferenciada hasta que aparezca una resolución. Por ahora, ninguna de esas vías está cerrada y la dirigencia analiza cada caso en particular.
El margen de error es mínimo. River arrancó el semestre con una derrota frente a Barracas Central y el calendario no da respiro: el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana son los grandes objetivos inmediatos. La presión externa crece y cualquier conflicto interno suma ruido innecesario.
Puertas adentro, Coudet transmite confianza. El técnico aseguró que trabajará para cambiar la imagen del equipo y que el foco debe estar puesto en lo deportivo, no en las polémicas que rodean al plantel. Su prioridad es ordenar el día a día para que el rendimiento dentro de la cancha no se deteriore.
En Núñez saben que la prioridad es recuperar la tranquilidad. Para eso, además de mejorar futbolísticamente, el club deberá ordenar todas las cuestiones internas que rodean al plantel. Mientras tanto, la dirigencia continúa moviéndose en el mercado de pases para darle herramientas al entrenador y negocia incorporaciones en los sectores donde considera que necesita mayor competencia.
El caso de los apartados, sin embargo, no tiene fecha de cierre y seguirá bajo la lupa durante las próximas semanas. La forma en que River gestione ese capítulo será clave para aislar el ruido y evitar que el conflicto externo termine afectando el rendimiento dentro de la cancha.
