(BUENOS AIRES).- River tiene todo acordado para que Thiago Almada vuelva a ponerse la banda roja. La operación ronda los 20 millones de dólares y se concretaría después del Mundial 2026, siempre que no aparezca una oferta desde Europa que haga tambalear la negociación en el último tramo.
Según la información que circula en el entorno de la transferencia, el contrato con el jugador y el entendimiento con el Atlético de Madrid —club dueño de su pase— ya están cerrados. “River ya tendría cerrado el contrato con el jugador y también el entendimiento con su club de origen”, señalaron fuentes cercanos a la negociación. La cifra da la pauta de la magnitud del movimiento que se cocina en Núñez, aunque los papeles no se firmarían hasta que la cita mundialista quede atrás. El futbolista tiene contrato con el conjunto español hasta el 30 de junio de 2030, según los registros de Transfermarkt.
Almada es un mediocampista ofensivo de 24 años con rodaje en la Selección Argentina y un perfil que River necesita: creatividad en los últimos metros, desborde, capacidad de asistir y llegada al gol. El juvenil surgió de Vélez Sarsfield y dio el salto al exterior en 2022, cuando lo adquirió Atlanta United de la MLS con un contrato hasta 2025. Su incorporación al plantel millonario le daría una cuota de jerarquía internacional difícil de igualar en el fútbol local.
El único escollo que mantiene la cautela puertas adentro es el interés europeo. La propia fuente citada reconoce que “si aparece una oferta desde Europa después del Mundial, el pase podría complicarse o incluso caerse”. Por eso en el club no dan nada por sellado hasta que cada firma esté estampada. El factor externo no es menor: el atacante ya tuvo sondeos del Viejo Continente antes de recalar en el Atlético de Madrid, y un eventual Mundial consagratorio podría reactivar ese interés.
El posible regreso de Almada se enmarca en un mercado en el que River mostró una postura ambiciosa, con varias caras nuevas y la apuesta explícita de armar un plantel competitivo para pelear cada frente en 2026. Sumar a un futbolista con presente en la Selección Argentina y experiencia internacional sería un salto de calidad y una señal contundente hacia afuera.
En Núñez la ilusión ya crece. La chance de ver otra vez a un campeón del mundo surgido de la casa moviliza al hincha, que sigue de cerca cada paso de una gestión que busca devolver al club al primer plano en todas las competencias. El atacante integró el plantel que levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022 y conoce el ADN riverplatense: dio sus primeros pasos en las inferiores del club antes de emigrar.
Por ahora, el acuerdo está encaminado y las partes confían en que el desenlace será positivo. Sin embargo, la definición final queda atada al tablero del mercado europeo post Mundial. Hasta que ese capítulo no se cierre, en River prefieren la prudencia y evitan dar cualquier confirmación pública.
