(BUENOS AIRES).- “con decisión y dinero”. Con esa frase, el periodista Nicolás Distasio reveló que River está trabajando seriamente para repatriar a Exequiel Palacios y fichar a Thiago Almada, los dos grandes refuerzos que pretende Eduardo Coudet.
La dirigencia del Millonario entiende que para competir en varios frentes necesita jerarquía y está dispuesta a hacer un esfuerzo económico importante. Tanto la vuelta de Palacios como la llegada de Almada representan operaciones complejas, pero en Núñez consideran que pueden marcar una diferencia tanto en lo futbolístico como en lo anímico.
Los sueños de Coudet
Thiago Almada, campeón del mundo en Qatar 2022, es uno de los mediocampistas ofensivos más valorados del fútbol sudamericano. Su capacidad técnica, el desequilibrio individual y la llegada al área lo convierten en un objetivo ambicioso para cualquier club, y River está dispuesto a intentar la negociación aun sabiendo que su cotización es alta.
Exequiel Palacios surgió de las inferiores de River y dejó una huella importante en el Monumental antes de emigrar al fútbol europeo. Además de su calidad como volante mixto, el vínculo emocional que mantiene con la institución hace que un posible regreso genere un entusiasmo inmediato entre los hinchas.
La frase de Distasio sobre que el club trabaja “con decisión y dinero” refleja la postura que la dirigencia adoptó en esta ventana de transferencias. La idea no es solo sumar cantidad, sino incorporar nombres que eleven la jerarquía del plantel y se conviertan en referentes dentro del proyecto deportivo.
Desde el entorno de la institución admiten que para conseguir a dos jugadores de ese nivel deberán competir con propuestas del exterior y convencer tanto a los futbolistas como a sus respectivos clubes. La apuesta es grande: Almada integra el Olympique de Lyon, que desembolsó cerca de 20 millones de euros por su ficha en enero de este año, mientras que Palacios es pieza habitual en el Bayer Leverkusen, donde tiene contrato vigente y un valor de mercado que supera los 25 millones de euros. En ambos casos, cualquier negociación exigiría un desembolso millonario y la voluntad expresa de los jugadores de pegar la vuelta o dar el salto al fútbol argentino en un momento de plenitud de sus carreras.
Lo que viene
Lo cierto es que aún no hay acuerdos cerrados y las conversaciones demandarán tiempo. La dirigencia encabezada por Jorge Brito viene de concretar las llegadas de Gonzalo Tapia y Giuliano Galoppo y busca dar un golpe de efecto antes del cierre del mercado, con la mira puesta en los octavos de final de la Copa Libertadores y la pelea por la Liga Profesional.
Con el mercado de pases que recién empieza a tomar temperatura, el Millonario promete ser uno de los grandes animadores. La posibilidad de ver a Almada y Palacios con la banda roja no solo cambiaría el panorama del equipo, sino que también confirmaría la ambición de River de cara a los próximos desafíos.
