(BUENOS AIRES).- “Al caer por 1-0 ante Gimnasia de La Plata, River igualó una seguidilla de cuatro derrotas consecutivas como local”, una marca que no alcanzaba desde hace casi un siglo y que encendió todas las alarmas en Núñez. El equipo de Eduardo Coudet profundizó un momento complicado y la falta de resultados aumentó la presión sobre el entrenador.
La última vez que el Millonario había sufrido cuatro derrotas seguidas como anfitrión fue en 1926, cuando todavía competía en la etapa amateur del fútbol argentino. Aquella vez perdió en casa ante San Lorenzo, Racing, Sportivo Palermo y Sportivo Buenos Aires. La diferencia es que esta marca se produce en el profesionalismo, con un plantel de jerarquía y grandes inversiones realizadas.
Desde la inauguración del estadio Monumental en 1938 jamás se había registrado una racha semejante de caídas consecutivas en casa. El dato toma todavía más dimensión porque el Monumental históricamente fue una fortaleza para River.
Las explicaciones de Coudet
Coudet reconoció públicamente la dificultad del desafío y admitió que es una de las etapas donde más le costó hacer jugar a un equipo. El Chacho busca respuestas futbolísticas en un arranque de semestre que no dio los resultados esperados.
Además, el entrenador remarcó la necesidad de sumar refuerzos. Explicó que River necesita incorporar futbolistas en distintas posiciones para completar un plantel que hoy tiene muchos juveniles. La idea del cuerpo técnico es reducir responsabilidades sobre los más jóvenes y aumentar la competencia interna.
La derrota ante Gimnasia también dejó consecuencias desde lo físico. Marcos Acuña, Maximiliano Arambarri y Ángel Correa sufrieron lesiones y serán evaluados por el cuerpo médico.
El margen de error empieza a reducirse y los cuestionamientos sobre el funcionamiento del equipo crecen partido tras partido. River todavía no encuentra una identidad clara y necesita una reacción inmediata para evitar que la crisis deportiva siga creciendo. El desafío será recuperar la confianza, volver a ganar y cortar una racha que ya quedó grabada entre las peores estadísticas de la historia del club.
